Italia – De Scampia al Quirinal: Mattia es “Paladín de la República”

Italia – De Scampia al Quirinal: Mattia es “Paladín de la República”

Una familia normal, en un contexto difícil. La presencia de una hermana con problemas de discapacidad constriñe a la madre a concentrar sus atenciones en ella, obligando a los demás hijos a ser necesariamente independientes y desde muy pronto. Mattia es un muchacho que hace tres años habría sido sencillo catalogarlo con un “nini”, un muchacho que no sigue un proceso de formación, ni de educación, ni trabaja.

“No hacía absolutamente nada” confirma el Hermano Enrico Muller, Lasaliano, responsable de CasArcobaleno, comunidad educativa nacida en el 2007. “Pasaba las tardes en el parque público con amigos y había abandonado completamente no sólo los estudios sino que, podríamos decir, la vida”

En el 2014 entra en la escuela de la segunda oportunidad “YO VALGO” – el proyecto de recuperación de muchachos con abandono escolar promovido y financiado por la Provincia Italia de los Lasalianos con la cooperativa social Occhi Aperti “Ojos abiertos”, fundada en 2007 – para poder proseguir sus estudios secundarios, donde se hace notar no sólo por la asistencia asidua, sino por querer establecer relaciones significativas con el equipo educativo.

“En la relectura realizada con los educadores de referencia”, explica el Hermano Enrico, “Mattia ha sabido reconocer que en su experiencia escolar habían tenido lugar episodios de acoso escolar que en cierto modo habían bloqueado el aprendizaje y la capacidad de establecer relaciones significativas con sus compañeros y con los adultos, que no habían logrado protegerlo; la difícil relación con el ambiente escolar lo había conducido incluso a dudar de su capacidad de aprender y en consecuencia a disminuir el propio nivel de autoestima”.

Con los educadores de la escuela continua, incluso después de la secundaria, se establece una relación educativa dejándose involucrar en el proyecto fotográfico NO PHOTO, uno de los tantos laboratorios promovidos para los adolescentes del barrio por la cooperativa.

“El descubrimiento de un mundo, el de la fotografía, que sentía muy apropiado para él y la posibilidad y la experiencia de saber fotografiar la realidad supuso un impulso increíble para modificar y mejorar la propia vida” señala Muller. “Mattia ha modificado algunas de sus conductas transgresivas, dejó de lado a personas con las cuales transcurría noches de insomnio sin hacer nada buscando donde no se encuentra, un poco de felicidad. Ha comenzado a trabajar de albañil con el fin de comprarse una máquina fotográfica”.

“Cuando despertaba avanzada la mañana el único interés que tenía era poder fumar y eso lo ponía nervioso y agresivo con todos. El descubrimiento de la fotografía le ha dado un motivo para levantarse temprano, para apasionarse por algo, para reencontrase consigo mismo y eso lo ha llevado a abandonar comportamientos equivocados y ponerse reglas, devolviéndole una “imagen positiva de sí mismo”.

En la fotografía se ha señalado por sus dotes naturales y por su contemplación del mundo. Ha adquirido competencias en programas informáticos para la gestión y la corrección de las fotografías, ha aceptado trabajos como ayudante de fotógrafo y ha sabido y querido utilizar las propias dotes humanas y empáticas para ayudar a otros muchachos que provenían de situaciones semejantes.

Dentro del grupo familiar ha comenzado a ser un recurso para la madre y la hermana y ha sabido compartir la realidad y las dificultades del vivir con una persona diversamente hábil, realizando un proyecto fotográfico para que la cotidianidad de la hermana pudiese ser contada a los demás, pero antes que nada a sí mismo.

Ha comenzado a estudiar historia del arte en la Cooperativa, para colmar su desfase cultural, dedicándose con tenacidad y real interés. “Una perspectiva que prevemos para él es la posibilidad de continuar el camino interrumpido, inscribiéndose en un liceo artístico o de comunicación, por las tardes, para que pueda llevar a término la propia formación escolar”.

Al mediodía, se entrega, por parte del Presidente de la República, el Certificado de Honor instituido en el 2010 y reservado a los menores de edad que se han distinguido en el campo del estudio, de la cultura, de la ciencia, del arte, del deporte y del voluntariado. “Un reconocimiento de los procesos de educación  no formal que tienen tanto valor en Europa pero que en Italia están aún intentando encontrar un reconocimiento”, subraya el Hermano Enrico, en el Quirinal con Mattia. “Una gran sorpresa para mí”, confiesa el muchacho, “un reconocimiento que me ha sorprendido: una mirada sobre mi futuro y no sobre el pasado, la invitación a continuar en camino emprendido”.

 

lasalleitalia.net

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