Biblioteca lasaliana – Restaurados tres raros ejemplares del 1700 con fondos “8xmil” de la Iglesia Católica

Biblioteca lasaliana – Restaurados tres raros ejemplares del 1700 con fondos “8xmil” de la Iglesia Católica

En la biblioteca lasaliana de Roma se conserva un fondo de libros antiguos que parten del siglo XVI.

Un libro antiguo es un libro hecho a mano, cuyo texto fue compuesto con caracteres nobles e impreso sobre papel hecho a mano con uno o dos golpes de prensa. Para definir un libro antiguo cronológicamente se parte de la invención de la máquina de imprimir de Gutenberg en torno a los años 40 del siglo XV, hasta llegar a las primeras décadas del siglo XIX, cuando los nuevos sistemas de producción se desarrollan hasta el punto de hacer de la impresión de un libro un proceso casi exclusivamente mecánico.

Con la finalidad de la recuperación del Fondo Antiguo de la Biblioteca Lasaliana se hizo necesario la intervención con una restauración total de tres rarísimos ejemplares del siglo XVIII.

Ha sido posible financiar este trabajo con los fondos del “ocho x mil” puesto a disposición por la Conferencia Episcopal Italiana.

Los ejemplares son:

L’âme embrasée de l’amour divin, par son union aux Sacrés Cœurs de Jesus et de Marie […]1792-Lyon chez les freres Perisse, de Barthélemy Baudrand.

L’Ange conducteur dans la dévotion chrétienne, réduite en pratique, en faveur […] de Jacques Coret.

Heures nouvelles ou prières choisies, francoises et latines, dedie’es au Dauphin […] posterior al 1748, París J.B. David.

Los volúmenes en cuestión fueron confiados a Ars Libraria, un laboratorio de restauración especializado en bienes editoriales o de archivo.

Cuando llegaron al laboratorio los libros se encontraban en pésimo estado de conservación: las tapas totalmente en piel se hallaban debilitadas por el ataque de hongos y las páginas presentaban depósitos de polvo, defecaciones de insectos, ataque de hongos, lagunas y diversas roturas.  Aunque mantenían las costuras firmes, el estado de conservación de los volúmenes hizo necesario desmontarlos y lavar cada página, con el consiguiente recosido y nueva encuadernación en piel.

A continuación las diversas fases del trabajo en su especificidad:

En primero lugar se identificaron los títulos y todas las informaciones bibliográficas para cada ejemplar, dado que los frontispicios se hallaban reducidos a pocos fragmentos. Después de haber solicitado la autorización a la Soprintendenza ai Beni Librari se pudo proceder a la restauración.

Fue necesario desmontar cada volumen y proceder a la limpieza del polvo con pinceles y sedas blandas, para los residuos sólidos se procedió a su remoción con gomas no abrasivas y bisturíes. Para las hojas más dañadas se usó polvo de goma.

Sucesivamente las hojas fueron posicionadas sobre reemay, un “tejido no tejido” utilizado en la restauración del papel para permitir la manipulación en agua y colocados en un depósito de lavado con agua a 37º c.

Con una pequeña espátula se quitaron los depósitos de cola y suciedad.

Se recosieron los volúmenes, según las huellas originales, sobre nervios de cáñamo

Después del cosido se revisaron los “bordes” y se trabajaron los lomos en papel japonés.

Sucesivamente se cosió la nueva cadeneta.

Los nervios fueron amolados y afilados, poniendo una gota de tylose (un adhesivo utilizado en la restauración de libros) sobre las puntas para poder coserlos a las pastas.

Se embozó la piel sobre las fundas y a lo largo de los bordes de las pastas y se colocaron en la prensa con el fin de evidenciar los nervios de la costura.

Esta intervención de restauración permitió la recuperación de tres preciosísimos libros de los cuales existen poquísimos ejemplares en Italia, como se puede verificar fácilmente realizando una investigación sobre catálogos on-line.

Pero estos que acabamos de describir son solo tres de los numerosos textos conservados en nuestra biblioteca que necesitan una intervención de restauración. Un sustancioso número de ellos están a la espera de nuevos fondos que permitan la recuperación.

El Centro de Investigación y Recursos Lasalianos, al servicio de actividades de estudio e investigación, se empeña también en la tutela y conservación del propio patrimonio cultural para favorecer la memoria histórica.

Sra. Anna Cascone –
Biblioteca Lasaliana
bibliotecario
(Texto revisado por la señora Ilaria Iadeluca – Directora de Comunicaciones del Instituto)

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