Francia – Fraternidad Educativa La Salle

Francia – Fraternidad Educativa La Salle

Atrevámonos con la ‘pedagogía de la chispa’

Han pasado más de ‘tres días’ desde que las fraternidades locales participaran en un gran encuentro nacional realizado en Dijon del 21 al 23 de octubre de 2017, en torno al tema del fuego: “¿No estaba ardiendo nuestro corazón?” (Lucas 24, 32).

Más de 300 hermanos y laicos estuvieron presentes en esta reunión que se lleva a cabo cada cuatro años. El Hermano Jean-Paul Aleth, Visitador de Francia, abrió la sesión y nos recordó los tres temas centrales de la misión educativa lasaliana. El primero es el servicio educativo a todos los jóvenes, especialmente a los más necesitados. El segundo, la dimensión misionera que expresa la perennidad de la misión educativa y del carisma en su forma institucional. Y el tercero, la fraternidad que nos conecta con la promesa de una dimensión eclesial universal.

El bautismo no es solamente agua, sino también fuego, una imagen que nos ha inspirado a lo largo de estos tres días y nos ha invitado a ser audaces para atrevernos con la ‘pedagogía de la chispa’. Efectivamente, la mirada que dirigimos a los jóvenes es una chispa. El principio de que “soy porque me miras” (que hace referencia al pensador alemán Nicolás de Cusa) fue desarrollado preclaramente por la filósofa Isabelle Raviolo. Supone la promesa de abrir un camino para el joven, de educarlo y velar por él. Pero para encender este fuego necesitamos comunidades sencillas, contagiosas y fraternas.

El escritor François Garagnon nos desafió a pasar del “imperio del yo primero” al don de uno mismo. Estamos en la era del ‘hacer’ y debemos encontrar un equilibrio adecuado entre soltarlo o aferrarnos a él. La misión más profunda de la escuela es la de hacer que el joven se convierta en actor en su vida. Antes de ser un lugar para el conocimiento, la escuela es un lugar para el despertar. Ninguna transmisión es posible sin fuego.

Según el padre Raphaël Buyse, hace falta comprometerse mutuamente a buscar el bien de los demás: “¡Jesús no dijo ‘amadme’, sino ‘amaos’!” Este amor que hemos de dar es una sabia mezcla de proximidad y distancia que, en lenguaje lasaliano, podemos traducir como ‘distancia benévola’.

Al final de estas intervenciones, las 300 personas se dividieron en grupos de trabajo para implementar la ‘pedagogía de la chispa’ a través de tres preguntas:

  • ¿Qué pienso de mi trabajo a la luz de lo dicho?
  • ¿Qué ‘chispas’ me han ido haciendo cambiar a lo largo de mi itinerario?
  • ¿Qué condiciones serían necesarias para que la fraternidad local fuera un lugar donde se transmite la ‘chispa’?

De este trabajo resultaron varias respuestas: no somos los dueños de las escuelas; somos, más bien, transmisores del conocimiento, facilitadores y agitadores misioneros que deben dar prueba de valentía y humildad. Las ‘chispas’ son también los eventos inesperados de la vida y frente a algunas dificultades debemos refugiarnos en los colegas para comprender y discernir mejor los problemas que encontramos. Según el Hermano Jean-Paul Aleth, en nuestras escuelas debemos ser los “vigías que hacen despertar” (les veilleurs éveilleurs).

Muchas gracias a Laurent Vrignon, director de las fraternidades, y a su equipo inter-delegacional de responsables por la organización y el desarrollo de esta ‘chispeante’ reunión nacional.

Lionel Fauthoux
http://lasallefrance.fr

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