OPINION
Ismael BELTRÁN MILLÁN - España
El 44º Capítulo General tiene elementos organizativos distintos con respecto a los Capítulos anteriores.
Las Fases 1ª y 2ª ya concluidas (construir la Comunidad - ver la realidad) y la 3ª a punto de concluir (discernimiento: mirar con los ojos de la fe) nos están conduciendo “con sabiduría y suavidad” a poder y saber identificar LOS DESAFIOS A LOS QUE DEBE ENFRENTARSE EL INSTITUTO EN LOS PRÓXIMOS AÑOS. Dicha identificación es fruto, más de la intensa oración personal y comunitaria y del profundo diálogo entre los capitulares que del abundante bagaje preparatorio con el que cada uno venía. Los prejuicios críticos anteriores, ante la distribución horaria de la 3ª fase, se van desvaneciendo.
Los grupos (A, B o C, …) son espacios adecuados para escuchar, hablar, compartir, …e INTUIR de dónde viene y a dónde va el viento del ESPÍRITU.
El ambiente es BUENO y muchos son los granos que están haciendo el granero. Incluyo entre ellos a la minuciosa organización de las atenciones personales y grupales, a la acogida por parte de los Hermanos y Colaboradores de la Casa,…y también a las fiestas Regionales nocturnas de la primera semana.
La presumible sensación nerviosa porque aún no tenemos ninguna línea de acción ni propuesta concreta votada, ni tenemos diseñado el mejor mapa de gobierno posible, ni…, va remitiendo. Ahora la sensación es de paz. ¿Será fruto de la hora y media de Adoración Nocturna con la que terminamos cada uno de los días de esta fase?. Seguramente; pero la paz también es fruto de la ilusión contagiosa y compartida; y de la fuerza para perseverar en la búsqueda de los consensos posibles y de las mejores soluciones.
Algunas palabras de nuestro vocabulario lasaliano se repiten, insistentemente en todos los grupos. Otra cosa es el dar a esas palabras un significado unívoco o semejante. Esperamos lograrlo con la fuerza del Espíritu. “La esperanza de que lo que somos y lo que hacemos sea siempre nuevo, hace que el plan de Dios llegue a ser una realidad, incluso en el fracaso y en la cruz”. (H. Miguel Campos)
Gerardo Alfonso CASTILLO - Venezuela
Veo como algo muy positivo el esfuerzo que se está haciendo por darle a nuestra máxima asamblea un tinte más adecuado a nuestra identidad de religiosos. Si bien el inicio del Capítulo estuvo con una agenda apretada y unos contenidos densos, pienso que fue un tiempo excelente para sensibilizar el corazón. Siempre nos hemos visto como hombres muy amarrados a los pensamientos y eso no siempre ayuda a detectar los pasos del Espíritu.
La Asamblea de Capitulares ha dado sutilmente su parecer: queremos un capítulo fraterno y no liderado por pequeñas fracciones; un capítulo de consensos y no de procesos políticos. Veo con alegría la importancia que se ha dado a la liturgia, la oración y el compartir fraterno.
Hasta ahora, se respira un ambiente de fraternidad.
|