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Queridos Lasalianos de la Conferencia de Educadores de Asia -Pacífico:
Con mucha alegría les dirijo mi caluroso saludo en este momento en el que se reúnen para la conferencia de 1998 de Educadores Lasalianos de Asia-Pacífico, que es recibida por nuestros Hermanos y colaboradores de Hong Kong, China.
Viniendo de diversos lugares de Asia y Oceanía reflejan ustedes la riquísima diversidad de nacionalidades, grupos étnicos, culturas y creencias de esta extensa región. Trabajan en diferentes tipos de instituciones educativas en las que ocupan diferentes puestos y ejercen diferentes responsabilidades. Pero están unidos por un sueño y una misión comunes: dar una verdadera educación lasaliana.
Se han reunido para reflexionar sobre el sentido de la misión compartida y discutir sobre sus implicaciones en un contexto de pluralismo religioso. Este tema es muy apropiado para ustedes porque concierne a la realidad de casi todas las sociedades y centros de educación en los que viven y trabajan. Su experiencia, su compartir y sus reflexiones son apropiadas también para el resto de la Familia lasaliana porque la misión compartida, el diálogo ecuménico e interreligioso y la inculturación constituyen el tejido esencial de la misión de los Lasalianos en el mundo entero.
El arco iris de sus historias y de sus experiencias es un recurso enorme que debería enriquecer su encuentro. Estoy seguro que al final de esta asamblea, tendrán todavía más cosas que ofrecernos a todos nosotros, concernientes a la prosecución de la educación humana y cristiana en un mundo cada día más pluralista.
Ustedes y sus intenciones estarán presentes en mis oraciones durante las jornadas de su conferencia. Que San Juan Bautista de La Salle, nuestro Padre y Fundador les guíe hacia una mejor comprensión de nuestra vocación lasaliana común y hacia un compromiso más profundo al servicio de las personas confiadas a vuestra solicitud. |
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