Las comisiones comienzan a informar
16 de mayo de 2000

Por el Hno. Donald Johanson
Hoy las comisiones comenzaron a informar a la Asamblea General sobre sus trabajos. Se formaron seis comisiones al comienzo de la 2ª Fase del Capítulo, todas basándose en el tema: Asociados para el servicio educativo de los pobres, la respuesta lasaliana a los desafíos del siglo XXI. Estas comisiones se han reunido en sesiones formales durante 16 horas, pero además los miembros de las comisiones han empleado muchas más horas preparando las sesiones formales y trabajando en subcomisiones. Cada comisión tenía el mandato de elaborar un informe que debía incluir tres partes. La primera parte contenía las observaciones concernientes al tema de la comisión; la información que debía ser tomada en consideración por parte de la comisión. La segunda incluía las directrices a las que la comisión debía atenerse como resultado de estas observaciones. La tercera parte era una serie de recomendaciones que la comisión deseaba que la Asamblea General tuviera en cuenta.

Cada capitular había recibido los informes con anticipación. Cuando la Asamblea General se reunió para escuchar los informes, hubo primero una presentación por un miembro de la comisión. A continuación hubo tiempo para preguntas de clarificación acerca de las "observaciones" y "directrices" incluidas en el informe. Una vez clarificadas las observaciones y las directrices, hubo una discusión sobre las mismas. La Asamblea General votó sobre si "se aceptaba o no el informe". Los miembros del Capítulo votaron a favor o en contra del contenido básico del informe en su totalidad.

Durante esta discusión y votación todos los miembros del Capítulo (delegados, colaboradores y consultores) tuvieron voz y voto. Si el informe de la comisión era aceptado por la Asamblea General, entonces las recomendaciones del informe eran analizadas, una por una. Al igual que con las observaciones y directrices del informe, hubo un tiempo para preguntas de clarificación que precedieron a la discusión de las recomendaciones, seguida de un voto sobre las mismas recomendaciones.

En la próxima fase del Capítulo, las comisiones tendrán en cuenta las recomendaciones de esta segunda fase (y otras consideraciones) y trabajarán en la formulación de las propuestas que serán votadas por los delegados del Capítulo. Si esto resulta difícil, todavía lo es más intentar elaborarlas en tres lenguas distintas con una multiplicidad de culturas.

La diversidad de lenguas y culturas en el Capítulo es en verdad desafiante, pero forma parte de la pertenencia a una organización que es realmente pluricultural. Una de las más fascinantes conversaciones que tuve en la mesa una tarde fue sobre la distinción entre educador y profesor. Estaba totalmente sorprendido al ver que en algunos países, esto no es cuestión de matiz. En Austria, por ejemplo, los profesores son los individuos que en sentido literal pleno enseñan en las escuelas; sólo enseñan. Educadores son los que realizan funciones que pueden ser consideradas como extra-curriculares o co-curriculares. Los delegados de pastoral, los entrenadores, los prefectos de estudiantes, todo lo que tiene lugar en una institución educativa que no sea específicamente enseñar es realizado por los educadores. Tienen una escala de salarios diferente, formación diferente y algunos sugieren un status diferente en el ambito escolar. Los Hermanos son a la vez profesores y educadores. Escogen el ministerio que ellos desean desempeñar y se forman en la Universidad para esa especialidad.
Este es sólo un ejemplo de la dificultad con la que se enfrentan los miembros de un Capítulo como el nuestro. La sensibilidad a los problemas de lenguaje y de cultura son una parte integrante del trabajo de este "mosaico de culturas" y espero que les dé cierta idea de la complejidad de esta experiencia que llamamos Capítulo General.

El informe de la Comisión de Formación

Un tema de la Comisión de Formación concernía a sus límites. ¿Tenía que hablar la comisión concretamente de la formación del Hermano, de la formación de los colaboradores o combinar las dos? Como la actual fase del Capítulo incluía a nuestros colaboradores consultores, la comisión decidió que informaría de los aspectos de la formación que afectan tanto a los Hermanos como a los colaboradores. Creyeron que los temas que afectan a la formación específica de los Hermanos podían ser tratados en el Capítulo, más tarde.

Con este espacio más estrecho para tratar el tema, la comisión resumió sus observaciones y orientaciones. Observaron una gran diversidad de programas de formación pero vieron una gran necesidad de los mismos para que los Hermanos y los colaboradores puedan entender mejor sus funciones respectivas, sus necesidades y sus expectativas. Mientras los Hermanos han sido generalmente responsables de la formación de los colaboradores, han visto que los colaboradores asumían una mayor responsabilidad en su propia formación, dependiendo de su nivel de formación como Lasalianos. La comisión reconoció también que hay una falta de recursos (económicos, informativos, de personal) en algunas zonas del mundo. Hay una necesidad de promocionar el compartir los recursos, las experiencias de formación y la información, en todo el Instituto.

Con este fondo, la Asamblea General aceptó cuatro recomendaciones de la comisión. Tratan de (1) la formación como una prioridad durante el ejercicio del próximo período intercapitular (2) que se organicen sesiones para formadores a nivel internacional y local, especialmente por el sistema de módulos que facilitaría la participación de los colaboradores (3) la financiación de programas de formación para los colaboradores y (4) la inclusión de experiencias de servicio de los pobres en los programas de formación.

El informe de la Comisión de Evangelización

Una preocupación de la Comisión de Evangelización fue la de no volver a redactar o reformular las muchas publicaciones que ya existen concernientes a los jóvenes y a su evangelización. Después de citar varias de éstas, observaron que los jóvenes del mundo a veces encuentran difícil aceptar la Buena Nueva que se les presenta porque está en contra de la cultura comercial en la que se encuentran inmersos. Con el fin de trabajar con los jóvenes debemos conocer y comprender su realidad y usar el lenguaje y formas de expresión que ellos entienden. No es poco trabajo reconocer que ejercemos hoy nuestro ministerio en comunidades pluriculturales y plurireligiosas en todo el mundo.

Sus muchas experiencias a través del mundo les sugirieron que existen buenos programas de desarrollo de la fe que integran la educación religiosa, el servicio y la comunidad. La mejor manera de compartir la Buena Noticia es por medio del buen ejemplo, de testigos creíbles, auténticos y coherentes con la fe.

Con este fondo, la Asamblea General aceptó dos recomendaciones de la comisión. Una recomendación trata de la formación de comisiones a nivel local y a diversos niveles en el Instituto que serían responsables de la pastoral de los jóvenes, la creación y animación de grupos de jóvenes y la educación y formación de los que trabajan con grupos de jóvenes. Una segunda recomendación pedía que la FE, el SERVICIO y la COMUNIDAD sean las principales líneas directivas de los grupos y programas lasalianos.

Los numerosos grupos de jóvenes lasalianos que ya existen en todo el mundo reconocerán rápidamente estas líneas directivas.
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