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Centenario de la Canonización del Fundador
24 de mayo de 2000
por el Hno. Donald Johanson
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Durante unos días, no he incluido fotografías en nuestra página web porque el tema no se prestaba a ello. Pero hoy ha sido un día de fotos. Espero que las que he incluido les den una idea de los acontecimientos de la jornada. La primera "instantánea Kodak" fue con motivo de la llegada del cuadro de César Mariani del Museo Vaticano que representa al Fundador dando clase. Con ocasión de la beatificación de San Juan Bautista de La Salle en 1888, el Instituto regaló el cuadro al Papa León XIII. El cuadro ha estado expuesto de vez en cuando en el Museo Vaticano. El Hno. John Johnston dijo que lo ha visto sólo una vez, en 1976. Es un placer para mí poder contemplar el original después de haber visto solamente copias del mismo. Está prestado hasta el día 8 de junio y después debe volver al Vaticano.
Me impresionó al ver las proporciones del mismo. Incluyendo el marco, mide 3,9 metros de alto por 2,8 metros de ancho. No fui el único sorprendido por el tamaño. Se pensaba haberlo colocado en la capilla principal, pero las puertas de entrada a la capilla no ofrecen espacio suficiente para introducirlo. Después de casi una hora para medirlo, de discurrir y de mucho hablar en italiano que no entendí, los obreros del Vaticano lo colocaron a la entrada de la Casa Generalicia. Creo que realmente es un lugar adecuado. La iluminación es buena y la mayor parte de nosotros pasamos junto a él varias veces al día. Incluso el cartero cree que es fabuloso.
Algunos años después de ser pintado, el hijo de Mariani pintó una versión más pequeña que se asemeja mucho al original de su padre. Esta versión se exhibe permanentemente en la sala Juan Pablo II de la Casa Generalicia. El Hno. John Johnston se la mostró al profesor del Vaticano, encargado del traslado del gran cuadro del Museo. El Hno. John dijo que él siempre "ha preferido los cuadros y las estatuas que representan a San Juan Bautista de La Salle con niños. Pero este cuadro es un paso hacia adelante pues representa al Fundador en clase... Creo que tiene un valor y un significado enormes para nosotros. Manifiesta claramente nuestra llamada, como discípulos de Juan Bautista de La Salle, a estar dispuestos a educar primero y principalmente a los niños pobres en escuelas bien adaptadas.
El Hno. John se sentía muy feliz de que el cuadro se exhibiera en la Casa Generalicia durante el 43º Capítulo General, y especialmente hoy, centenario de la Canonización del Fundador. Es una delicia contempar los detalles del cuadro. Hay en él momentos maravillosos. He incluido algunos de ellos, a la izquierda, y espero que puedan experimentar algo de lo que se experimenta personalmente.
Mientras estaba ocupado en sacar fotografías, los miembros del Capítulo pasaron la mañana trabajando en comisiones. Por la tarde, después de un descanso, el Hno. Antonio Botana, FSC, pronunció la conferencia titulada "El tipo de vida religiosa educadora nacida con San Juan Bautista de La Salle y sus perspectivas hoy". El Hno. Antonio es un conferenciante que ha venido al CIL en varias ocasiones; fue invitado por la Comisión Preparatoria de acuerdo con la Comisión del Jubileo, para dirigirse al Capítulo. Se invitó también a otras congregaciones religiosas que tienen un carisma similar al nuestro.
Habló primero de la fundación de los Hermanos, haciendo incapié sobre nuestro carácter laical y nuestra vida comunitaria. Describió a los primeros Hermanos, como animados por el Espíritu de Fe, como "consagrados en comunidad para la misión". Así como Juan Bautista de La Salle percibió los signos de su tiempo, también nosotros estamos llamados a hacer lo mismo. Pero la realidad en la que nos encontramos es diferente de la de La Salle. Debemos mirar los signos de nuestro tiempo y responder a ellos con la misma convicción que manifestó La Salle.
Vivir la "comunión para la misión" hoy no depende ya sólo del Instituto. El Instituto y los religiosos deben encontrar sus lugares en medio de otras comunidades. Invitó a poner el énfasis en nuestro carisma fundacional, más que en mantener el Instituto. Esto me recordó lo que un Hermano joven había dicho el día anterior "las vocaciones vendrán cuando no haya ninguna ambigüedad entre lo que decimos y lo que hacemos".
El Hno. Antonio nos invitó a "recuperar" la comunidad y a ofrecerla como signo de esperanza y de significado para los nuevos "hijos de los artesanos y de los pobres". La opción por los pobres debe ser el aspecto distintivo de nuestras comunidades. Debe ser una "propuesta educativa" global.
A continuación de la conferencia del Hno. Antonio, los capitulares se dirigieron con los invitados a la celebración litúrgica del Centenario. El Hno John Johnston dio la bienvenida al Padre Max Cloupet, celebrante. El Padre Cloupet ha colaborado con los Hermanos durante muchos años. En su presentación el Hno John dijo:"el Padre Cloupet fue primero Director Regional, luego Secretario Nacional de Educación Católica en Francia. Fue también Delegado Internacional de Educación Católica ante la UNESCO. Por consiguiente conoce bien la realidad de la misión lasaliana. Ese conocimiento le llevó a proponer al Instituto para el PREMIO NOMA de la UNESCO, en reconocimiento de nuestro compromiso pasado y presente en los programas de educación primaria y alfabetización. Actualmente el Padre Cloupet es Rector de la iglesia de San Luis de los Franceses de Roma". El Padre Cloupet concelebró con tres sacerdotes que residen en la Casa Generalicia, el Padre Médard, el P. Juan Víctor y el P. Isaías y un sacerdote de Méjico el P. José Manuel.
Al iniciar la celebración litúrgica, fue llevada en procesión la Bula de Canonización de San Juan Bautista de La Salle proclamada por el Papa León XIII el 24 de mayo de 1900 . Permaneció sobre el altar durante toda la ceremonia religiosa.Hubo un poco de prisa al final de la misa porque el archivero quería devolver la Bula a su lugar seguro en los Archivos del Instituto, mientras varios Hermanos deseaban ver el documento. El Hermano Andrè esperó pacientemente a los Hermanos para que vieran el documento histórico antes de devolverlo a su sitio.
Seguidamente, hubo una recepción para los Hermanos y sus invitados. Espero que todos ustedes puedan visitar algún día la Casa Generalicia de Roma y vivir una experiencia similar a esta.
El resto de la semana será dedicado al trabajo en comisiones. Hay una Asamblea General mañana en la que la Comisión de Gobierno pedirá a los capitulares un tiempo para hablar de las cualidades que ven necesarias en el nuevo Superior General y su Consejo.

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