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Opiniones y comentarios.
La entrevista número dos.
Para el Hno. Valerio López Astrain, FSC
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Como parte del trabajo de la Oficina de Prensa, adelantamos algunas opiniones personales en torno a temas de interés para nuestros lectores.
C'est lLa primera pregunta la responde el Hno. Juan Fuentes Padilla, Hermano joven del Distrito de Andalucía, de la ARLEP y que fue designado Capitular por el Hno. Superior John Johnston;
¿en el proceso actual del Capítulo cuáles piensas que sean las expectativas de las personas de más edad que participan en él y las de los más jóvenes?
Las expectativas más fuertes de los Hermanos de más edad y de los de "edad mediana" están orientadas hacia la revitalización del Instituto. Pienso que esta revitalización del Instituto la interpretan como
 Un resurgimiento o conversión a los valores de la vida espiritual y comunitaria. Un "reconstruir" y dar consistencia a nuestra identidad como religiosos consagrados.
 También considero que estos Hermanos esperan que este Capítulo sea un impulso que nos lleve a revitalizar nuestra pastoral, nuestra misión y, sobre todo, nuestra pastoral vocacional.
 Y otra de sus preocupaciones es clarificar el tema y la identidad de los seglares y la asociación en el Instituto.
Por parte de los Hermanos jóvenes, de los cuales yo formo parte, creo que las expectativas más fuertes están situadas en tres líneas:
 Definir claramente la opción prioritaria, arriesgada y real por los pobres:
 a vivencia actualizada y desafiante de la comunidad religiosa. Comunidad que sea referencia y que responda a los estilos y necesidades actuales. Comunidad en donde se comparta la espiritualidad y la fraternidad de una manera visible y para la misión.
 Renovar el Instituto para que su lenguaje, su misión, sus estilos, respondan a las necesidades, a las nuevas pobrezas y a los retos que nos lanza la juventud, la Iglesia y la sociedad hoy. Hacer una apuesta clara por la misión evangelizadora del Instituto.
Al Hermano Alvaro Rodríguez Echeverría, Vicario General le preguntamos;
¿cuáles son para usted los elementos esenciales del carisma de La Salle que el Hermano debe reproducir hoy?
 El Hermano es un consagrado en comunidad, asociado para el servicio educativo de los pobres.
Como consagrado está llamado a ser signo visible del rostro amoroso de Dios y misericordioso del Padre y de su plan de salvación y a vivir una espiritualidad encarnada que le haga ver a la luz de la fe la Presencia de Dios en la realidad y a hacer suyos los sentimientos del Señor Jesús contenidos en la Palabra. Debe ser un maestro espiritual
 En comunidad, haciendo visible la fraternidad evangélica y manifestando que es posible vivir como Hermanos más allá de todas las diferencias manifiestas en el mundo dividido de hoy.
 Asociado para el servicio educativo de los pobres. Fue lo que nos hizo nacer y debe ser lo que hoy nos dé un nuevo dinamismo y fuerza ante los retos de exclusión y de injusticia. El problema es de tal magnitud que no podemos ser Hermanos sin abrirnos a una nueva asociación con todos aquellos que, desde sus vocaciones, quieren vivir el carisma de La Salle y desde él responder a los retos del siglo XXI.
Sobre las funciones del Consejo General, nos expresa su opinión el Hno. Pascual Muñoz Cantos, del Distrito de Valencia de la ARLEP:
 Función de animación de los principales indicadores de vitalidad del Instituto: carisma, espiritualidad lasaliana, misión, pastoral vocacional, entre otras. El Capítulo General puede añadir otras.
 Una función de gobierno colegiado o una función colegiada, como cuerpo, de gobierno. Esta función supone procesos constantes de discernimiento, acompañamiento, decisión colegiados. Este sentido colegiado no debe perderse en un reparto de funciones.
 Priorizar determinadas áreas y regiones por lo que suponen de vitalidad para el Instituto como pueden ser: el área de formación o las regiones del tercer mundo. |
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