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INVITACIÓN A PARTICIPAR EN EL AYUNO Y LA ORACIÓN POR PAZ DECLARACIÓN DE LA UNIÓN DE SUPERIORES GENERALES
Roma 2001, noviembre 24.
El Consejo Ejecutivo de la Unión de Superiores Generales
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Los superiores de las congregaciones religiosas católicas de hermanos y sacerdotes que actúan en casi todos países del mundo, adherimos de corazón al llamado del Santo Padre, el papa Juan Pablo II, a orar y trabajar por paz y el entendimiento mutuo entre las religiones. En particular, convocamos a los miembros de nuestros institutos religiosos a participar plenamente en la Jornada de ayuno el 14 de diciembre, y la de oración el 24 de enero, que ha propuesto el Santo Padre.
Nos sentimos particularmente preocupados por el aumento actual de violencia y de guerra. Condenamos inequívocamente todo recurso al terror, que no se puede justificar por ningún motivo. La verdadera religión promueve la paz, la comprensión mutua, la reconciliación y la resolución no violenta de conflictos. Condenamos además el uso del nombre de Dios para justificar la violencia.
Llamamos a nuestros propios miembros, a los ministros de todas las religiones, a los dirigentes políticos y económicos, y a las personas de buena voluntad a unirse en el esfuerzo firme y decidido, mucho más intenso que antes, para combatir la pobreza, la injusticia, y la marginación desde la raíz sus causas. Reconocemos que estas situaciones llevan a menudo a la desesperación y el odio irracional.
Llamamos a los dirigentes de todo el mundo a usar todos los medios posibles para evitar el recurso a la guerra para resolver las diferencias. Los exhortamos a evitar la retórica de la venganza. Requerimos concertar una campaña para detener la proliferación de armas.
Expresamos nuestra condolencia y nuestro compromiso de oración a las innumerables víctimas de la violencia y de la guerra. Nos comprometemos nosotros, con los miembros de nuestros institutos, a confortar a los afligidos y a servir como agentes de consuelo y de reconciliación. |
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