Statement from The Visitors of the Americas
May 22 - 28, 2001
Nosotros, los líderes religiosos de los Hermanos de La Salle de las Américas, en una histórica reunión realizada en Mayo de 2001 en la ciudad de laval, Quebec, Canadá, expresamos nuestra satisfacción por los esfuerzos hechos en nuestros Distritos para llegar en nuevas formas a los jóvenes, a través del ministerio lasallista.

En este 350º. aniversario del nacimiento de San Juan Bautista de La Salle en Reims, Francia, nos sentimos llenos de esperanza en la juventud de hoy porque vemos su preocupación por la justicia, su búsqueda de espiritualidad, su trabajo generoso en favor de los menos afortunados y su apertura a la gente y a a las nuevas culturas. Nos sentimos apasionados por nuestra misión lasallista de evangelizar a la juventud de nuestro tiempo y nos sentimos comprometidos en el nuevo despertar de la espiritualidad y de los valores del Evangelio.

Al mismo tiempo, nos sentimos preocupados por los jóvenes y la sociedad en la cual viven. Continuamos viendo pueblos oprimidos por la pobreza, padeciendo injusticia, sufriendo violencia y siendo privados de sus derechos y de una educación de calidad. Vemos ignorados los derechos de los niños, especialmente los derechos de los hijos de los inmigrantes. Estamos preocupados por el énfasis
en el egocentrismo de esta sociedad global y sus efectos en los niños, y los desafíos que esto plantea a los valores de Evangelio.

Así, esperanzados en los jóvenes pero preocupados por los efectos de la sociedad sobre ellos, hacemos los siguientes llamados a la familia lasallista y a los líderes de la Iglesia y el gobierno:

Llamamos a la familia lasallista de las Américas y a todos aquellos comprometidos en el ministerio educativo a continuar respondiendo con creatividad a la juventud de hoy. Pedimos a todos las personas comprometidas en el ministerio educativo lasallista a continuar buscando y encontrando formas de llegar a los jóvenes y a los pobres, a aquellos que no tienen derechos ni recursos, a aquellos enceguecidos por el materialismo de nuestras culturas.

Llamamos a los Asociados lasallistas a continuar su irrestricto apoyo y sus heroicos esfuerzos en la misión y los invitamos a continuar reconociendo el don de su vocación laical, incluso en una Iglesia clericalizada.

Llamamos a nuestros Hermanos a vivir auténticamente nuestra vocación y animamos a nuestros Hermanos jóvenes a mantener su compromiso con la juventud y a sostenerse entre ellos mismos. Pedimos a los Hermanos apoyar y hacer suya esta vocación lasallista vivida con los Asociados e instamos a los líderes de nuestros Distritos a crear estructuras de diálogo que congreguen a los Hermanos
y Asociados juntos al tiempo que exploran la nuevas posibilidades y oportunidades que tiene la familia lasallista.

Llamamos a los lasallistas de todas las naciones de las Américas a presionar a los gobiernos a defender los derechos de todos, especialmente de los jóvenes y niños, a proteger el medio ambiente, y a trabajar por una paz justa entre las naciones.

Llamamos a los jóvenes a aceptar el desafío de San Juan Bautista de La Salle de dar sus vidas al servicio de los jóvenes y de los pobres y a la construcción de una sociedad mejor, escuchando y aceptando el llamado a unirse a la misión lasallista como Hermanos o Asociados.

Nos comprometemos a una nueva solidaridad entre los Distritos de las Américas para dar lugar a los cambios que se necesitan en nuestro ministerio, nuestra Iglesia, nuestras naciones y nosotros mismos de manera que rompamos las fronteras que nos dividen, que separan a la juventud de la esperanza que necesitan, y que alejan a los pobres de la justicia que merecen. Confiamos en la Providencia sabiendo que este es, ciertamente, la obra de Dios.
Site Meter