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 Despedida de Michel Sauvage
Lille, Wednesday, 28 March 2001
Hno. Álvaro Rodríguez Echeverría
Superior General
Palabras de adios pronunciadas hoy, cerca de Lille, Francia, en los funerales del Hno. Michel Sauvage.
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Estamos reunidos aquí para decirte adiós, Michel.
Esta comunidad de familiares tuyos, de hermanos y de amigos reunida aquí no esta convocada por la muerte, sino por la fuerza de la vida que te animo toda tu vida y que ahora te atrae hacia el Padre.
Parafraseando uno de los himnos de la cuaresma, te decimos
Poursuis ton exode Michel,
Marche encore vers ta joie,
La vie jaillira dans la mort,
Dieu passe avec toi
Et t' arrache a la nuit.
Creemos que Dios "pasa" contigo y en cada una de nuestras vidas. Creemos que la vida irrumpe en la muerte y que ya tu participas hoy totalmente en el misterio de la resurrección de Nuestro Sensor Jesucristo. Creemos que nuestra condición de fragilidad será transformada por la condición gloriosa de Jesús. Creemos que Él tiene el poder de transformarnos. Tu haces presente para nosotros hoy ese misterio, Michel.
Reconfortados por esa fe, hoy también queremos dar gracias por tu vida, por los dones que Dios te dio para un ministerio en el mundo, en el Instituto y en la Iglesia..
En nombre de los hermanos de todo el Instituto, vengo a recordar con ellos el amor apasionado que te impulso y que te condujo a consagrar tu vida a Dios, en esta asociación de Hermanos de las Escuelas que tu tanto amaste. Pasión amorosa por Dios, en quien confiaste abandonándote totalmente en sus manos, pasión por su Obra de redención realizada en Jesucristo, por los pobres y los mas necesitados en el mundo, pasión por su Iglesia convocada por el espíritu para servir.
En nombre de tus estudiantes, y de tus Hermanos estudiantes del mundo entero, doy gracias por tu ministerio en la enseñanza. Por los cursos que impartiste en tu distrito, en el Jesus Magister, en otras universidades. A través de todos ellos, plantaste en el corazón de muchos, el amor a Jesucristo, a su seguimiento con en fin de participar en su misión liberadora. Los marcaste con una nueva visión teológica sobre la vida consagrada en fraternidad para la misión. En ellos hiciste crecer el sentido de la asociación y la dedicación profesional a los pobres, integrando el crecimiento en la fe, la fraternidad evangélica y el anuncio explícito del evangelio liberador de Jesús para los pobres..
En nombre de los hermanos en las distintas regiones del mundo, en las que tu actuaste como Asistente de la Formación, especialmente de la América Latina, a quien tanto amaste, doy gracias. Entre ellos pasaste animando retiros, conduciendo talleres, y dictando cursos, que han generado entre nosotros la aspiración y el hambre de refundacion. Nos has impulsado con la fuerza del Espíritu renovador y recreador que nos asocia y nos hace colaboradores en la obra de Dios, creando un cielo nuevo y una nueva tierra. Nos has hecho tomar conciencia de la significación del ministerio laical que Dios nos ha confiado en la Iglesia, para el bien de aquellos que estaban alienados y Alejados de las promesas y alianzas.
En nombre de todos los hermanos y los colaboradores y asociados en este Instituto doy gracias. Por tu liderazgo y tus renovadoras publicaciones en los estudios lasallanos. Tu no solamente has logrado que hiciéramos una relectura mas critica y renovadora del pasado, sino que nos has invitado a imitar la audacia de nuestro Fundador, respondiendo a las urgentes necesidades de niños y pobres en el mundo de hoy. una En los programas del Cil, en capítulos y asambleas regionales e internacionales, has intervenido como profeta de esperanza- En todos nosotros, asociados para el servicio educativo de los pobres, has alentado una fe animada por la esperanza, actualizada en el amor que se entrega a los demás..
Pero, no te quedaste dentro de las fronteras del Instituto de los HH de las EE CC, en nombre de muchas congregaciones masculinas y femeninas, aquí representadas hoy por tantos religiosos y religiosas que te conocieron, doy también gracias. Por la luz renovadora que has traído a través de tus artículos, de tus publicaciones, y de las innumerables sesiones y retiros que has dirigido para ellos. La estima que ellos te han manifestado a lo largo de los anos, es indicativo de la fuerza con que has estado presente y has amado.
En nombre de toda la Iglesia universal de Dios, que se construye simbólicamente al rededor de las tumbas de los apóstoles Pedro y Pablo, en Roma, una ciudad que tu tanto amaste, te digo adiós. Dando gracias por tu contribución como teólogo y catequista, unido a tantos hermanos en Francia que contribuyeron a la renovación del Vaticano II por sus trabajos en catequesis, en pedagogía, entre los pobres.
Por ultimo, Hno. Michel, vengo a decirte adiós en nombre del Instituto del siglo XXI, que tu fuiste capaz de anunciar. Con los hermanos de mi consejo, doy gracias a Dios por el legado que tu nos dejas, por la inspiración y el impulso que has plantado en el corazón de una asociación nueva que emerge en medio de un Instituto que muere y un Instituto que nace nuevamente con un nuevo ímpetus y un nuevo entusiasmo.
Tu paso pascual simboliza eficazmente para nosotros esa muerte para una nueva vida. Creemos que desde la muerte irrumpirá una nueva vida. Juntos y por asociación, contigo, con los que nos han precedido, nos comprometemos a asociarnos para responder a las urgencias educativas de los pobres en las regiones del mundo mas necesitadas. Sabemos que delante del Padre, tu intercedes por nosotros y renuevas los lazos de tu asociación con nosotros. Contigo y a través de ti, renovamos pues los lazos de asociación entre nosotros y con todos aquellos que, habiéndonos precedido en la casa del Padre, brillan como estrellas para toda la eternidad.
Adiós, Michel,
Adiós. |
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