Intervención en el Sínodo sobre la Eucaristía
Hno. Álvaro Rodríguez Echeverría, fsc
Superior general y presidente de la Unión de Superiores Generales.
13 de Octubre de 2005
“Se considera de fundamental importancia poner de manifiesto en la catequesis el vínculo entre la Eucaristía y la construcción de una sociedad justa, a través de la responsabilidad personal de cada uno en la participación activa de la misión de la Iglesia en el mundo” IL 74
El Instrumentum Laboris del Sínodo recalca la esperanza que tiene la Iglesia en los jóvenes y la importancia de subrayar en la catequesis el vínculo entre la Eucaristía y la construcción de una sociedad justa. (IL 74). Los jóvenes, viviendo hoy en culturas globalizadoras caracterizadas por el incesante cambio de perspectivas y en sociedades destrozadas por la inseguridad económica y por la glorificación de la violencia, encuentran difícilmente puntos de apoyo para articular un relato de su propia vida que de sentido, dirección y propósito a sus sueños juveniles.
La reflexión sobre la Eucaristía como “centro vital, fuente y cumbre de toda la vida y la misión de la Iglesia”, señala a todos los catequistas y a todos los que trabajan en la pastoral juvenil, la urgente necesidad de acompañarlos para que progresivamente se acerquen y se dejen transformar por ese centro vital. Hoy más que ayer, se requiere alimentar la sed y el hambre que experimentan los jóvenes en busca de una experiencia mística de unión con Cristo Jesús. Y a pesar de que los jóvenes de hoy oscilan frecuentemente entre la desesperación y la esperanza, en el encuentro con Cristo-Eucaristía, ellos encontrarán el movimiento más íntimo y unificador de sus vidas y sentido de sus existencias.
Pero ese centro, no es solo experiencia de tranquilidad y de pacificación personal, sino que bebiendo de este manantial en el encuentro con Cristo, recibirán también la fuerza para descubrir en el mundo y comprometerse con sus hermanos y hermanas crucificados, los que sufren por la opresión de la violencia, del hambre, de las guerras y de todo tipo de injusticias. Desde esa fuente salen enardecidos por una nueva pasión y con la fuerza de la gracia para participar activamente de la misión transformadora de la Iglesia en la sociedad y en el mundo. Los jóvenes serán sin duda, la porción de la Iglesia más sensible en percibir las esperanzas en ruinas que encuentran día tras día millones de niños, de jóvenes, de adultos en el mundo actual.
Centro hacia el cual van todas sus acciones, fuente de donde beben energía y compromiso a favor del hermano necesitado, la Eucaristía es también la cumbre desde donde irradian todas sus acciones. La Eucaristía no está desconectada de las preocupaciones sociales y políticas que vive el discípulo de Jesús en medio de los otros hombres y mujeres en el mundo, especialmente entre los pobres, ella es punto de partida y sentido de la acción transformadora.
Una catequesis eucarística profundamente conectada con la doctrina social de la Iglesia, ayudará a los jóvenes a descubrir su propia vocación, su llamado a seguir a Jesús, en la vida profesional, social y política. De tal manera, que su preparación académica y profesional queden integradas en su vida espiritual y apostólica.
En los proyectos educativos y catequéticos que se realizan en Iglesia, tanto en los ambientes escolares y universitarios como en los campos de la educación no formal, se ha de tomar conciencia de la importancia de esta reflexión sinodal en torno a una espiritualidad eucarística impulsora de la acción evangelizadora en pro de la justicia, de la fraternidad y de la paz en el mundo. |