Roma, Congreso Nacional de jóvenes lasalianos sobre el sentido y el valor de la acogida: “Construir hogar”, una fórmula para compartir: “Donde está La Salle, hay hogar”. Este es el grito de bienvenida que han escuchado más de 150 muchachos participantes en el IV Congreso Nacional del Movimiento Juvenil Lasaliano, que se celebró del 9 al 12 de marzo, en la Casa Generalicia de los Hermanos de las Escuelas Cristianas en Roma. Cuatro días de intensa labor para reflexionar sobre el tema “Formar hogar”, poniendo en el centro a los pequeños y a los pobres a partir de la experiencia de ruptura de san Juan Bautista de La Salle, patrono de todos los educadores, que escogió formar hogar imitando el estilo de Dios, vendiendo su vivienda, donde las relaciones giraban alrededor del privilegio o el poder, para dar vida a otros “hogares” donde el servicio y la acogida del necesitado fuera la primera regla.
En la mañana del viernes, sor Paola Poli, responsable de la Masada Raucci en Nápoles, una casa para personas seropositivas, y Anna Chiara Gambini, joven madre comprometida en la parroquia, han compartido con los muchachos sus diferentes experiencias de “contruir hogar” con los más necesitados. Algunos jóvenes lasalianos han presentado, además, los diversos proyectos postescolares en los que están comprometidos en las periferias de algunas ciudades italianas, al servicio educativo de los niños.
El Hno. Matteo Mennini, responsable italiano del movimiento, dijo: “El hecho de que en los últimos años muchos jóvenes estén implicados en experiencias de comunidad al servicio de los más necesitados en la educación –tema de gran complejidad y de gran actualidad– es una señal de este momento eclesial que ve las últimas generaciones protagonistas en la utopía de la caridad. El tema del hogar quiere ratificar con fuerza el papel profético de los jóvenes de soñar y construir un mundo en el que el espacio globalizado del planeta no sea el resultado dramático de las diferencias de color, sexo, cultura y religión, sino la experiencia bella y valiente de reconocerse hermanos por ser hijos de Dios”.
El Congreso ha sido también una oportunidad para los jóvenes lasalianos prepararse al gran acontecimiento del verano próximo. En efecto, del 25 al 31 de julio, a un año del Capítulo general de 2007, se tendrá en Roma el Segundo Simposio Internacional del Movimiento Juvenil. El primer simposio se celebró en Québec con la constitución del Consejo Internacional, que desde hace cuatro años reflexiona sobre la identidad del joven lasaliano, basada en la fe, la comunidad y el servicio educativo de los pobres. “Nuestros jóvenes –ha destacado en su intervención el Hno. Enrico Muller, animaor de la Comisión Derechos de los Niños– encarnan un movimiento liberador y de éxodo porque en su historia y en la historia de su generación mantienen una tensión misionera dirigida a la marginalidad social y educativa. A nivel mundial, la atención al pobre y las formas de vida común entre jóvenes están generando fructuosas experiencias de convivencia religiosa. De hecho, no son pocos los jóvenes pertenecientes a diferentes religiones que se encuentran para compartir su cotidianidad en el carisma educativo de La Salle".
(Gianluigi De Palo) |