Fraternidad Signum Fidei – Historia

 

 

UNA HISTORIA QUE CONTAR UN FUTURO POR CONSTRUIR “JUNTOS Y POR ASOCIACIÓN”.

La historia de la Fraternidad Signum Fidei se inicia en 1976, año en el que un grupo de doce Seglares Lasalianos hicieron su primera consagración a Dios, pero, en realidad, podríamos decir que su razón de ser se remonta a los orígenes mismos del Instituto Lasaliano.

El fuego de la fe y del celo que ardió hace más de tres siglos en las vidas de San Juan Bautista de La Salle y de sus primeros discípulos, sigue encendido hoy en todos los Hermanos que consagran su vida a Dios y en todos aquellos jóvenes y adultos, hombres y mujeres que desde la educación, la actividad pastoral, el compromiso social o cualquier otro cometido, se acercan a San Juan Bautista de La Salle y a la obra que él inició.

Ya  en 1959 se afirmaba ya esta misma idea diciendo que “el epíteto ‘lasaliano’ ha dejado de ser a los ojos de todos un neologismo dudoso. Desde hace algunas décadas se utiliza cada vez con más frecuencia: hace referencia perfectamente –e incluso con agrado- a cuantos en la historia, la literatura, la pedagogíá y la espiritualidad gravitan en torno de la persona, la obra escrita y las realizaciones sociales del Fundador del Instituto de los Hermanos de las Escuelas Cristianas, San Juan Bautista de La Salle. (Introduccion a Cahiers Lasalliens nº 1)

Pero fue sobre todo a partir del 39º Capítulo General, celebrado en Roma en 1966, cuando algunos Seglares Lasalianos expresaron al H. Charles Henry (Superior General) y al H. José Pablo Basterrechea (Vicario General) su interés por participar no sólo del trabajo de los Hermanos, sino también de vivir el carisma del Instituto en mayor unión con ellos.

Estas son la palabras exactas: “Nos gustaría acercarnos   cada  vez  más a los Hermanos,  no sólo en su  ministerio, sino sobre todo en su  espíritu, deseamos  una vida cristiana  más  profunda,  pero con un acento lasallista, estamos dispuesto a unirnos cada vez  más al Instituto con algún tipo de compromiso que tenga  una dimensión  cristiana y educativa”.

Estos ecos llegaron a Roma en forma de propuesta oficial el 24 de abril de 1974. Poco a poco nacía una nueva forma de pertenencia y vivencia de la Misión Lasaliana con una identidad Seglar. En noviembre de 1975  tres Hermanos: Paulus Adams, Manuel Olivé y Jaime Godoy, junto con los seglares José Antonio Lózar, Jean Armand Machat, Jean Loos, Alfredo García Passigli y Claudios Abdreoli se reunieron con motivo del encuentro de la Confederación Lasallista en la ciudad de Valencia (España). Juntos, Hermanos y Seglares, redactaron el primer documento de la Fraternidad titulado: “Estilo de Vida y Estatutos de la nueva Fraternidad Signum Fidei”.

Aquellos orígenes serían rememorados en palabras del H. Manuel Olivé, su principal promotor, con este diálogo, un poco resumido:

“Recuerdo el día y la hora como si fuera ayer. El H. Paulus Adams, hombre decidido, alegre, directo y fácil para el diálogo, llamaba a mi despacho en la Casa Generalicia de Roma para decirme:

  • Traigo un encargo del Hermano Vicario General, (José Pablo Basterrechea). Se trata de dar los pasos para la creación de una fraternidad seglar Lasaliana y dice que usted es la persona indicada.
  • Hermano Paulus, me parece todo un poco… así, rápido. Podría explicármelo más detenidamente. Qué se me pide.
  • Muy sencillo, queremos que usted sea el Secretario y animador de los grupos que vayan surgiendo. Se trata de dar a conocer esta “Fraternidad”
  • ¿Y cómo van a ser esos grupos?
  • Los que formen esta Fraternidad optarán por vivir  una vida de fe y de celo como los Hermano y, permaneciendo seglares, vivirán un Estilo de Vida que les acerque al espíritu mismo del Instituto.
  • Y entonces… no acabo de verlo claro.
  • Yo tampoco, pero será algo serio si nos embarcamos en esta aventura. Los dos nos repartiremos el trabajo de aquello que parece todavía oscuro…
  • ¿Y qué nombre ser dará esta Fraternidad?
  • Se llamará “Signum Fidei”, y llevarán en su escudo la misma estrella de la Fe que el  escudo de La Salle.
  • ¿Y las vocaciones?
  • Hay personas en el grupo de la Confederación Lasallista muy comprometidas. No se harán votos, pero sí una CONSAGRACIÓN vinculante que expresará el profundo significado de “entrega” a la Dios, Trinidad Santísima. Esta entrega quedará especificada por un “proyecto personal” de cada Signum Fidei y por “el proyecto comunitario” de cada fraternidad. Su lema será “Indivisa Manent” y la  consagración dará a los Signum Fidei un sentido de pertenencia total y de compromiso con la Misión Lasaliana.

Fue así como la Fraternidad Signum Fidei se puso en marcha, con la colaboración entusiasta y comprometida de estos dos Hermanos y un pequeño grupo de Seglares Lasalianos.

Terminaba la celebración del 40º Capítulo General. Seis Hermanos jóvenes españoles iban a realizar su consagración perpetua. El Capítulo aceptó que en aquella misma celebración los primeros miembros de la Fraternidad hicieran también su primera consagración.

Fue así como el día 6 de junio de 1976, fiesta de Pentecostés y aniversario de la primera consagración de La Salle y doce de los principales Hermanos, doce Seglares Lasalianos realizaron públicamente su consagración a Dios ante las reliquias de San Juan Bautista de La Salle en la Casa Generalicia de Roma. Sus nombres son:

D. José Antonio de Lózar (España)
D. Alfredo García Passigli y su esposa, Sra. Trinidad de García Passigli, (España)
D. Jean Arman Machat (Francia)
D. Jean Loos – Beens y su esposa Sra. Olga;
Srta. Christianae Ausloos. (Bélgica)
D. Luciano Ugolini (Italia)
D. Claudio Abdreoli (Italia)

Curiosamente, aquel mismo día en otros lugares del mundo otros tres Lasalianos, que no pudieron desplazarse a Roma, realizaron también su consagración uniéndose a los que allí lo hacían. Se trata de:

D. Samuel Javier Baonza y su esposa María Pilar Hijano (España),
Rvdo. M. Inocente García de Andrés (España) y
D. Ive Compagnoni (Brasil)

Por la tarde de aquel día se tuvo la primera reunión de los nuevos Signum Fidei y de sus asesores con la presencia del H. Superior General. El H. Charles Henri expresó su deseo de que todos los Signum Fidei fueran: “fieles al Espíritu de Dios y de La Salle”.

El Hermano Paulus regresó a su Bélgica natal y falleció al poco tiempo. El H. Manuel Olivé asumió la animación de la nueva Fraternidad con gran entusiasmo y entrega total.

Entre los años 1976 y 1985 se celebraron tres Congresos Internacionales de la Confederación de Antiguos Alumnos y de la Fraternidad Signum Fidei en Malta -con la presencia de Madre Teresa de Calcuta-, en París y en México. Encada uno de estos lugares se revisaron los estatutos y el documento “Estilo de Vida”; y, en cada uno de estos sitios, nuevos Seglares Lasalianos realizaron su consagración como Signum Fidei.

Poco a poco los grupos de Signum Fidei se fueron multiplicando por toda la geografía lasaliana. Hoy, según las últimas estadísticas, los miembros de esta Fraternidad superan el millar y se encuetran en 30 países, particularmente en América  Latina y Oriente Medio y Asia.

  • En el continente americano, Perú es el país con mayor número de miembros. Pero también hay comunidades en México, Bolivia, Chile, Argentina, Ecuador, Nicaragua, Colombia, Costa Rica, Panamá, Honduras, Guatemala, la República Dominicana, Cuba, Puerto Rico, Venezuela, Estados Unidos y Canadá.
  • En Oriente Medio las Fraternidades Signum Fidei tienen una presencia significativa en Líbano, Jordania, Israel, Palestina y  Egipto; en Asia están presente in Malasia, Sri Lanka y Filipinas.
  • En Europa hay comunidades Signum Fidei en España, Italia, Bélgica, Malta y Francia.
  • En África estamos en Madagascar, Guinea Ecuatorial, Togo, la República Democrática del Congo y Madagascar.

En el año 2000, el 43º Capítulo General invitó a reactivar la fuerza motriz del concepto de “Asociación” y a proponerla a los lasalianos interesados para que ellos susciten nuevas formas de asociación adaptadas a sus posibilidades, identidad y estado. Entre estas formas, se dijo que “la fraternidad Signum Fidei constituye un camino de espiritualidad muy adaptado a los Seglares Lasaliano que inspiran su vida en S. Juan Bautista de la Salle.

En el año 2006 tuvo lugar un contecimiento que ha hecho historia en los 30 años de vida de la Fraternidad: La Primera Asamblea Internacional de Signum Fidei. Se llevó a cabo entre el 20 de marzo y el 1 de abril y a ella acudieron 25 delegados de todo el mundo.  Antes se habían tenido Asambleas locales y en algún sitio Asambleas Continentales. En espíritu de fraternidad se dialogó sobre la naturaleza de la asociación, sobre su futuro y sobre la necesidad de poner al día el documento “El Estido de Vida”. Una comisión preparatoria compuesta por D. Ernesto Vallejo (Perú), D. Simeón Martín (España), Erica Stellini (Italia) y el asesor mundial, H. Víctor Franco (Filipinas), se reunió en Roma para planificar dicha Asamblea. Uno de sus buenos frutos sería, sin duda, la nueva versión del “Estilo de Vida”, que fue aprobado “ad experimentum”.

El nacimiento de la Fraternidad “Signum Fidei” se debió principalmente a una nueva visión eclesiológica y a la vitalidad, siempre renovada, del carisma lasaliano. Una vitalidad que ya antes había dado su fruto en el nacimiento de un Instituto Secular Lasaliano y de dos congregaciones religiosas femeninas. Se trata de: La Unión de Catequistas, fundada en 1917 en Italia, Las Hermanas Guadalupanas de la Salle, fundadas en México en 1948 y las Hermanas Lasalianas del Vietnam, fundadas en 1966.

Dios se sirvió particularmente del H. Paulus Adams, del H. Manuel Olivé y de aquel grupo pionero de Seglares para la fundación de la Fraternidad Signum Fidei. El H. Paulus, asistente del Superior General  de 1966 hasta 1976, fue un excelente pedagogo y  muy estudioso del fundador, de temperamento alegre y abierto y a  la vez  hombre de Dios y de  oración  lleno  del espíritu  del Instituto que sabia comunicar. El Hno. Manuel Olivé, que por entonces residía en Roma como responsable de la Federación internacional de Exalumnos de La Salle, fue un hombre de Dios, enamorado de su vocación, apóstol incansable, siempre entusiasta y comprometido con los pobres.

Los grupos y comunidades que forman la Fraternidad Signum Fidei son, en primer lugar, comunidades de fe que viven el Carisma Lasaliano y que encuentran su inspiración en el estilo educativo y en la espiritualidad de S. Juan Bautista de La Salle. La vida y la entrega de cada uno de los miembros de la Fraternidad Signum Fidei son un don de inestimables valor para la Misión Lasaliana y para la vida de la Iglesia.

Conocer, recordar, celebrar y recrear esta historia fundacional de la Fraternidad Signum Fidei debe animarnos a seguir dando hoy una respuesta acertada a las necesidades de la infancia y la juventud, particularmente de los más necesitados, como lo  hizo San Juan Bautista de la Salle.

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