Hermanos y seglares lasallistas construyendo un mundo más fraterno
Cuando el Consejo General de los Hermanos de las Escuelas Cristianas propuso que la Reflexión Lasallista 12, para el periodo 2026-2027, fuera escrita a cuatro manos por un Hermano y un seglar lasallista, ni el Hno. Rafael Cerón —quien ha hecho parte del Consejo General entre 2025 y 2026— ni Adriana Bolaños —quien hace parte del Consejo Internacional de Asociación y Misión Educativa Lasallista (CIAMEL)— imaginaron que estarían trabajando juntos en la creación de un texto inspirador para toda la Familia Lasallista.
“Me sentí muy emocionada, pero por otra fue un poco sobrecogedor también pensar en eso, en pensar que iba a ser un documento que iba a tener resonancias para todo el mundo lasallista”, comenta Adriana, quien hace parte del Distrito México Norte. Desde el inicio sabía que ante la misión encomendada había que “ser coherente para educar y hacer escuchar nuestra voz, y más con la voz de la mujer (…), y bueno, la verdad es que, con el Hno. Rafa, con quien hemos coincidido en muchas ocasiones, fue un proceso muy interesante y muy disfrutado”.
Inclusión, diálogo y equidad
Por su parte, el Hno. Rafael, quien desde el mes de julio ha sido nombrado Visitador del Distrito Antillas-México Sur, manifiesta que “sin saber que [la personas con la que trabajaría] iba a ser Adriana, mis primeros pensamientos fueron, bueno, ¿en qué idioma vamos a dialogar? ¿dónde nos vamos a reunir? Un poco como la logística. Cuando supe de Adriana me dio gusto porque nos conocemos, tenemos una trayectoria juntos. Y también el hecho de que sea una autora, mujer seglar, hasta después lo hicimos consciente. Más bien como que se dio el proceso, creo que es lo que vamos viviendo, las decisiones que se van tomando con esa mentalidad de inclusión, de diálogo, de equidad”.
Esta perspectiva fue marcando la dinámica de creación de la Reflexión Lasallista 12 que lleva por título: “Construyendo un mundo fraterno. Pedagogía de la fraternidad, pedagogía del encuentro”, siempre con la intención de ofrecer una mirada novedosa, audaz y coherente. “Definitivamente creo que cada quien aporta desde lo que es, lo que vive, lo que ha aprendido” detalla Adriana. “Entonces, lo que yo fui aportando, lo decíamos hace rato, lo aporté desde mi ser mujer, mi ser seglar, ir descubriendo a La Salle a lo largo de mi vida, y este proceso a mí me hizo ver para atrás en retrospectiva las enormes riquezas que La Salle me ha dado como persona, como profesionista, en mi vida espiritual, las personas que he conocido, las experiencias que he vivido, y entonces creo que todo eso de una u otra forma fue compartirlo para que cada quien haga este proceso, y para que podamos realmente educar en la fraternidad que creo que es uno de los sellos de La Salle, y no solo porque sea uno de los sellos de La Salle, sino porque es lo que se necesita ahorita en el mundo en el que vivimos”.
En este aspecto coincide el Hno. Rafael, al reconocer que “todo este tema de fraternidad, en el día de hoy, puesto en práctica”, fue una de las intuiciones fundamentales que orientó el proceso de escritura, “y cómo desde el día a día en cada una de nuestras instituciones tendríamos que estar haciendo realidad este ideal que no lo hemos completado del todo: la fraternidad que tendríamos que ir viviendo en cada una de nuestras instituciones”.
Poner en el centro al estudiante
En torno a la cuestión de la fraternidad y de cara a la realidad educativa global, el Hno. Rafael y Adriana priorizaron la centralidad de los niños y de los jóvenes en la Misión Lasallista: ¿qué nos preguntarían ellos?, ¿qué querrán saber?, ¿qué les responderíamos? “Y entonces así se fue dando esta forma de plantear el texto. Porque lo que nosotros queremos es que esto sea una invitación para que se replique en las instituciones y se platique sobre la fraternidad, se compartan experiencias, se comparta el camino, porque las relaciones fraternas construyen personas”, explica Adriana.
En efecto, de acuerdo con el Hno. Rafael, “no tiene sentido nuestra educación si no ponemos en el centro al alumno, al estudiante, a la comunidad educativa. Entonces caímos en la cuenta de que no se trataba de una reflexión teórica, sino algo vivencial, práctico, y que surgiera de quienes nos importan y a quienes estamos tratando de mostrar que es posible un mundo fraterno”.
Te invitamos a ver en LaSalleOrg Stories el diálogo entre el Hno. Rafael Cerón y Adriana Bolaños sobre el proceso de creación de la Reflexión Lasallista 12.
Descarga AQUÍ la Reflexión Lasallista 12 “Construyendo un mundo fraterno. Pedagogía de la fraternidad, pedagogía del encuentro”.