Juan Esteban Belderrain: “La conversión sinodal también es un llamado para las agencias de cooperación”
Las implicaciones de la sinodalidad en las organizaciones sin fines de lucro lasallistas fue uno de los asuntos abordados en el encuentro internacional Bridging the gap, convocado por La Salle Foundation, a finales del pasado mes de marzo.
¿Qué hemos aprendido del proceso sinodal de la Iglesia? El politólogo argentino Juan Esteban Belderrain, quien también es consultor en cooperación internacional, al compartir su experiencia y sus reflexiones durante el encuentro y en diálogo con LaSalleOrg Interviews, afirma que “mucho hemos aprendido hasta ahora y creo que mucho seguiremos aprendiendo (…). Aquellos que venimos trabajando en cooperación internacional con este llamado a la sinodalidad nos hemos dado cuenta que quizás uno de los primeros sujetos que debemos tomar muy en serio lo de la invitación a la conversión sinodal somos las agencias de cooperación (…). Quizás ese sea el primer aprendizaje: que como entes que colaboramos con la Iglesia, o que somos parte de la Iglesia, la conversión sinodal es un llamado también para nosotros”.
Cooperación y sinodalidad
En efecto, desde hace tres años, un grupo de 15 organizaciones de cooperación internacional vinculadas con la misión de la Iglesia católica, se han venido preguntando qué significa cooperar sinodalmente. Para Belderrain ello implica, por una parte, “salir de la fragmentación, del individualismo organizacional”, pues “muchas veces las agencias de cooperación estamos apoyando los mismos proyectos, en los mismos territorios y no nos comunicamos unos a los otros el trabajo que allí estamos haciendo”.
Por otra parte, el consultor argentino también subraya que “el llamado a la solidaridad es fundamentalmente un llamado a superar las asimetrías de poder que naturalmente se da en toda organización, y mucho más en organizaciones de cooperación, que, por distribuir recursos, nos coloca en una situación de poder frente a los receptores de los recursos”. Se trata, sin duda, de un asunto delicado que, si no se sabe abordar con pertinencia “nos ubica muchas veces en situaciones que algunos llaman paternalismos y otros llaman colonialismo”, advierte Belderrain.
De igual forma, una de las mayores exigencias de la cooperación en clave sinodal, de acuerdo con el politólogo argentino, “es la transparencia: que podamos donadores, receptores y beneficiarios de las acciones, tener total transparencia en relación a la administración de los recursos, a las necesidades, a la disposición de recursos para la colaboración”.
“Salir de los muros”
Para dar pasos hacia una cooperación sinodal, Belderrain enfatiza que es necesario “salir de los muros” de la propia organización. “Yo creo que habría que multiplicar espacios como estos —comenta, refiriéndose expresamente a Bridging the gap—, donde nos conozcamos quienes estamos trabajando en cooperación internacional y donde nos dejemos interpelar por los modos de hacer del otro, incluso de aquellos que trabajan de manera totalmente diferente a la nuestra, porque de todos tenemos que aprender”.
En segundo lugar, está “el imperativo samaritano”. “Es decir reconocer que en un contexto donde han disminuido tanto los recursos de cooperación internacional (…), hay un deber cada vez más explícito de que nuestras posibilidades de cooperación tienen que llegar a los más pobres de los pobres y que tenemos que tener una lectura atenta, estratégica, acerca de quiénes son las víctimas (…) y con claridad destinar los recursos a sus necesidades”, concluye Belderrain.
Vea a continuación la entrevista que Juan Esteban Belderrain concedió a LaSalleOrg Interviews.
* Fotos: La Salle Foundation