Proyecto de ayuda humanitaria Fratelli 2020 por el COVID-19

“No hemos podido salir de nuestra casa desde hace algunas semanas, excepto para ir al supermercado y a la farmacia. Y ahora el dinero se está acabando”.

Estas son algunas de las palabras dirigidas al equipo de Fratelli en marzo, cuando los miembros del personal vinieron a cobrar sus salarios. Ya había transcurrido un mes entero sin ningún programa Fratelli y sin trabajo para nuestro personal. Se tomó sin dudar la decisión de seguir pagando a los empleados sin contrato de Fratelli, pero, después de escuchar las situaciones en ese mismo momento a medida que los miembros del personal entraban uno por uno, quedó claro que era necesario hacer más. 

Así pues, se puso en marcha el proyecto de ayuda humanitaria Fratelli 2020 por el COVID-19, una iniciativa destinada a responder de forma inmediata a la crisis del COVID-19 que se estaba produciendo y que no solo estaba devastando el país del Líbano, sino en particular a las comunidades marginales, principalmente a los refugiados. 

Creado en 2015, Fratelli es un proyecto colaborativo copatrocinado por los Hermanos Maristas y Lasalianos. Con el objetivo de servir a los que viven al margen de la sociedad, el proyecto se centra principalmente en atender a las poblaciones de refugiados aquí en el Líbano, sobretodo sirios e iraquíes, así como a familias libanesas empobrecidas. Para ambas órdenes religiosas, la educación está en el centro de sus misiones como una herramienta para desmantelar la pobreza generacional y un camino para crear cambios positivos y sostenibles dentro de las comunidades más pobres. Los Hermanos se dieron cuenta rápidamente de que para educar los corazones y las mentes de los jóvenes, éstos debían tener la barriga llena y las manos lavadas. No se puede enseñar a alguien con el estómago vacío. De ahí surgió un proyecto anual de ayuda humanitaria en el que cada primavera, Fratelli les ofrecería ayuda cubriendo las necesidades básicas; comida, acceso a agua limpia, ropa y refugio para sus familias.

Este año el desafío ha sido enorme. Con una pandemia arrasando el mundo, el Líbano, ya paralizado por el derrumbe del sistema financiero, las revoluciones políticas y la infraestructura en ruinas, estaba al borde del colapso. Para prevenir el caos generalizado, el gobierno cerró todo y selló rápidamente el país, implementó el toque de queda, el uso de mascarilla y limitó el movimiento de personas en todo el territorio. El objetivo era controlar la propagación del virus y evitar que llegara a los asentamientos de los refugiados, lo que habría producido un amento de casos. Actualmente, el Líbano es el país con más refugiados en el mundo en relación con su población «156 por cada 1.000 habitantes; seguido de Jordania, con 72 por cada 1.000 de habitantes y Turquía con 45 por cada 1.000 habitantes»,[1] una cifra que no ha hecho más que aumentar desde el comienzo de la guerra en Siria. Según el Banco Mundial en 2018, el Líbano albergaba a más de 1.424.592 refugiados, la mayoría de los cuales eran sirios.[2]

Es innegable que el COVID-19 ha afectado desproporcionadamente a las poblaciones de refugiados. Al restringir el movimiento y cerrar los lugares de trabajo, los refugiados, que dependen y forman parte de una economía basada en el dinero en metálico, quedan completamente excluidos de su fuente de ingresos. Al no poder usar el sistema bancario en el Líbano, los refugiados usan dinero en efectivo para pagar el alquiler, comprar alimentos y otros suministros incluyendo medicamentos. Fratelli trabaja con apenas unas 1.000 familias, cada una de las cuales ha expresado claramente la creciente gravedad de la situación. Para el mundo, el COVID-19 será una crisis basada en la salud, la higiene y las infraestructuras médicas/gubernamentales. Pero para las poblaciones más pobres y los refugiados, la crisis será de hambre en lugar de crisis debida al COVID-19.

El proyecto de ayuda humanitaria de este año es sin duda el proyecto más grande y más rápido formado en la historia de Fratelli debido a las necesidades inmediatas de nuestras familias. Consta de cuatro partes principales:

  • Botiquines de higiene: están llenas de productos de limpieza para la higiene personal y la salud general del hogar. Cada caja durará un mes por familia y viene con un folleto informativo sobre cómo practicar unas buenas normas de higiene y salud para prevenir la propagación del COVID-19.

  • Paquetes de alimentos: contienen alimentos no perecederos esenciales para unas dos o cuatro semanas, según el núcleo familiar. Los alimentos esenciales incluyen sal, aceite, lentejas, harina, pasta, atún enlatado entre otras cosas.

  • Bolsas para el confinamiento: vienen con actividades educativas y recreativas para nuestros alumnos, ya que todos están confinados en sus hogares durante este período. Se proporcionan libros para colorear, juguetes pequeños, globos y animales de peluche para darles actividades a las que dedicarse y a los padres una sensación de tranquilidad.

  • Videos educativos: Fratelli ofrece una variedad de programas a sus alumnos y ha realizado la transición de todas las clases/programas a plataformas en línea. Los equipos de educadores están creando videos semanales llenos de actividades y material educativo para que los alumnos mantengan el paso hacia el éxito académico. Además, las clases de inglés se imparten a través de WhatsApp y la formación relativa a los programas juveniles de Fratelli también se imparte en línea.

Para seguir acompañando a sus familias, Fratelli anima su misión de trabajar con personas al margen de la sociedad, negándose a permitir que los momentos difíciles que se viven hoy en día impidan la tención y el apoyo pastoral. Fratelli entiende que para involucrar los corazones y las mentes de sus alumnos, la seguridad, la comodidad y las necesidades básicas como los alimentos, deben considerarse como prioridad número uno. ¡Viva Jesús en nuestros corazones! ¡Para siempre!


Este artículo fue escrito por Emily Redfern, una veterana voluntaria de los Estados Unidos que actualmente presta servicio en el Proyecto Fratelli.


[1]   https://www.statista.com/chart/8800 / líbano-tiene-por-lejos-la mayoría de los refugiados-per-capita /  

[2]   https://databank.worldbank.org/reports.aspx?source=2&series=SM .POP.REFG.OR & country =