Rafael Ruiz: “Debemos saber habitar la inteligencia artificial”

Ante el auge de la inteligencia artificial, cada vez es más evidente la necesidad abordar el impacto de las nuevas tecnologías en las culturas juveniles y, más concretamente, en el escenario educativo. “Ellos han nacido en un contexto plenamente digitalizado, ellos son nativos digitales”, comenta el docente e investigador lasaliano Rafael Ruiz, vinculado a la Universidad Complutense de Madrid (España). De hecho, continúa, “su experiencia humana está siendo redefinida por el ámbito de las redes sociales”.

El impacto de la cultura digital

En diálogo con LaSalleOrg Interviews, el experto lasaliano aborda algunos matices del impacto de la cultura digital y de la inteligencia artificial en la educación, desde la manera como “se relacionan los unos a los otros, la intersubjetividad”, hasta sus “expectativas, imágenes de realidad, nuevos modelos de influencia”, incluyendo “los influencers entre ellos”. 

De hecho, de cara al mundo laboral, “muchos jóvenes ya no quieren hacer ciertas profesiones porque lo que quieren es dedicarse a las criptomonedas o dedicarse a generar un perfil de influencer”, explica Rafael. “E incluso a nivel de la experiencia religiosa hablamos de que gran parte de esa religiosidad se genera y se transmite vía redes sociales, impactando de nuevo la manera en que los jóvenes entienden su aproximación a lo espiritual”.

De ahí que el investigador lasaliano sostenga que “estamos ante un ámbito que está redefiniendo, está transformando, todos los ámbitos de la experiencia juvenil, todos los ámbitos de lo que significa ser persona para los jóvenes.

Retos para la Misión Educativa Lasaliana

¿Qué representa todo esto para la Misión Educativa Lasaliana? Para Rafael, dos son los grandes desafíos que devienen de la cultura digital. Por una parte, “en cuanto a lo educativo, es un reto evidente porque estamos en un mundo en el que las transformaciones van tan rápido que primero las implementamos y, en muchas ocasiones, luego reflexionamos sobre ellas, incluso legalmente: primero va la transformación y luego las reflexiones sociales y los instrumentos legales. Y esto genera muchas controversias y muchos debates”. 

“De tal manera que creo que para entender nuestra misión educativa en el siglo XXI hay que responder a la gran pregunta de qué pueden hacer los seres humanos en ese proceso educativo que la inteligencia artificial no puede hacer de la misma manera”, subraya el catedrático español, aclarando que no se trata de que la inteligencia artificial vaya a suplir al ser humano, “sino que tenemos que enfatizar ese elemento humano tan propio del carisma lasaliano en el proceso educativo”, porque “la inteligencia artificial no puede acompañar. Puede dar conocimientos, pero no puede generar procesos de educación. De tal manera que para mí ese es el primer reto”. 

“El segundo reto es ese énfasis particular de la Misión Lasaliana, de la educación cristiana y de los más pobres. ¿Por qué? Porque (…) la inteligencia artificial puede ahondar las grietas entre aquellos que tienen más acceso a los recursos y los que tienen menos acceso a los recursos. Puede favorecer la gran desigualdad que existe en nuestro mundo. De tal manera que no solo supone un reto para la comprensión de lo que es la educación sino sobre todo cómo atender esas nuevas desigualdades y vulnerabilidades que la propia inteligencia artificial puede generar, (…) pero quizás no sepa resolver.

Con todo, es claro que la Misión Educativa Lasaliana está inserta en estas nuevas realidades y, para los directivos de las diversas obras, a nivel global, como para los educadores, esto conlleva a que “debemos saber habitarla, debemos saber utilizarla, debemos navegar en ese contexto y, sobre todo, debemos rescatar cuál es la parte estrictamente humana, esencialmente humana, en la educación para poder poner nuestro corazón en ella. De tal manera que, como señalábamos anteriormente, si la inteligencia artificial puede ser una gran aliada, una gran herramienta para ayudarnos en cuestiones de eficiencia, racionalidad, argumentaciones, contenidos, no podemos olvidar que lo que va a seguir siendo el núcleo de nuestra misión, y el núcleo que va a dar ese énfasis humano al proceso educativo se va a encontrar en aquello que la inteligencia artificial no puede hacer (…), como pueden ser los procesos de acompañamiento, el proceso de cuidado de la persona, el tratar de entender no sólo los contenidos, sino de pensarlos críticamente”. 

Claro, al final la inteligencia artificial (…) da unas respuestas, pero no son respuestas neutrales, están pensadas desde una matriz y desde un sistema concreto. Un replanteamiento crítico y una reflexión crítica creo que se debe poner también en el centro de esa experiencia educativa. De tal manera que, en resumen, junto con la inteligencia artificial como herramienta para cuestiones que ya venimos haciendo, quizá enfatizar lo humano, el acompañamiento, el cuidado y la crítica que nos hace también descubrir la vulnerabilidad, la desigualdad, y proclamar un mensaje más de justicia (…) desde los procesos educativos”, concluye el experto lasaliano.

Vea, a continuación, la entrevista completa que Rafael Ruiz concedió a LaSalleOrg Interviews.