RELAF: 17 nuevos Hermanos Lasallistas pronuncian sus primeros votos

El pasado 13 de junio, día en que la Iglesia católica celebrava a San Antonio de Padua, la familia lasallista se enriqueció con la primera profesión religiosa de 17 nuevos Hermanos. La celebración tuvo lugar en el Noviciado Interafricano de Bobo-Dioulasso.

Los jóvenes, con edades entre los 22 y los 34 años, dan testimonio de la extraordinaria vitalidad de las vocaciones en el continente africano. Proceden de diversos Distritos del área francófona: Madagascar (7), Congo-Kinshasa (1), África Occidental (3), África Central (4) y de el Sector de Ruanda (2).

En presencia del Hno. Rodrigue Toeppen, Visitador del Distrito DILAO (Distrito Lasalliano de África del Oeste), los novicios leyeron la fórmula de los votos y fueron acogidos oficialmente en el Instituto en nombre del Superior General, el Hno. Armin Luistro. La organización y la documentación oficial del evento fueron coordinadas por el Hno. Élisée Laré, Secretario del Distrito DILAO, quien compartió y difundió la crónica de esta importante jornada.

Entre oración y comunidad: las voces de los protagonistas

El noviciado, con una duración de casi dos años, marcó profundamente a estos jóvenes. El Hno. S. Jean N. Randriarimalala define esta etapa como fundamental: “El noviciado ha sido para mí una bellísima experiencia de iniciación a la vida religiosa. Salgo con un gran bagaje que podré compartir con los demás”. A su testimonio se suma el del Hno. Patrice KI Laki, impulsado por el deseo “de consagrar mi vida a la educación y al acompañamiento de los jóvenes, especialmente de los más vulnerables”.

La dimensión internacional del noviciado fue el corazón de la experiencia del Hno. Vincent Bikai Yem, quien recuerda cómo la convivencia entre culturas diferentes los llevó “a formar una única comunidad, llamados a vivir el perdón, el compartir y la escucha”. Este clima de profunda comunión también es confirmado por el Hno. Ronaldino Ramaromanana, quien subraya cómo la vida de oración profundizó su relación con Dios, haciéndolo sentir “como en familia, gracias a un hermoso ambiente fraterno”.

Una fraternidad que se convierte en misión

Para todos ellos, la consagración es un don que debe ser compartido. El Hno. Expédie Mwamie Mazola reflexiona: “La fraternidad es un don de Dios y un testimonio esencial de la vocación lasallista”. Una idea que retoma también el Hno. Joëlla Fanomezantsoa, quien valoró una formación “que prepara para ejercer bien las responsabilidades dentro del Instituto, mostrando la verdadera unidad en la diversidad”.

Finalmente, la gratitud por el camino recorrido se refleja en las palabras del Hno. Patrick Ziengle Tamot, agradecido por un acompañamiento que le ayudó a “crecer en todas las dimensiones”, y en las del Hno. Deogratias Hafashimana, quien en nombre de todos se declara dispuesto “a continuar con alegría la consagración al Señor”, invocando la gracia de la fidelidad.

Para estos 17 nuevos Hermanos se abre ahora la misión en el terreno en cada uno de sus Distritos. Tras dejar el noviciado, llegarán a las escuelas y a las periferias del continente africano para llevar a los jóvenes más vulnerables la fuerza de la educación y el carisma vivo de San Juan Bautista de La Salle.

A ellos van las más sinceras felicitaciones de toda la familia lasallista, junto con el deseo de que continúen con alegría y fidelidad su camino de consagración.