Tres actitudes para vivir la Cuaresma: escuchar, ayunar, juntos
“Escuchar y ayunar. La Cuaresma como tiempo de conversión”, es el tema del mensaje del Papa León XIV para este tiempo litúrgico que comienza este miércoles 18 de febrero, cuando la Iglesia celebra el Miércoles de Ceniza, dando inicio a 40 días de preparación para vivir el Misterio Pascual durante la Semana Santa.
“La Cuaresma es el tiempo en el que la Iglesia, con solicitud maternal, nos invita a poner de nuevo el misterio de Dios en el centro de nuestra vida, para que nuestra fe recobre su impulso y el corazón no se disperse entre las inquietudes y distracciones cotidianas”, recuerda el pontífice al inicio de su mensaje.
Escuchar al Señor
En este sentido —continúa el Papa— “el itinerario cuaresmal se convierte en una ocasión propicia para escuchar la voz del Señor y renovar la decisión de seguir a Cristo, recorriendo con Él el camino que sube a Jerusalén, donde se cumple el misterio de su pasión, muerte y resurrección”.
La actitud de escucha es, justamente, la primera clave que León XIV propone para vivir esta Cuaresma, “ya que la disposición a escuchar es el primer signo con el que se manifiesta el deseo de entrar en relación con el otro”.
De modo particular, el Papa enfatiza la importancia de “dar espacio a la Palabra a través de la escucha” y abrirse a “la escucha del clamor de los oprimidos” como lo hizo el mismo Dios ante el sufrimiento de su pueblo en Egipto (cf. Ex 3,7).
“Las Sagradas Escrituras nos hacen capaces de reconocer la voz que clama desde el sufrimiento y la injusticia, para que no quede sin respuesta”, enfatiza el Papa, al reconocer que “la condición de los pobres representa un grito que, en la historia de la humanidad, interpela constantemente nuestra vida, nuestras sociedades, los sistemas políticos y económicos, y especialmente a la Iglesia” (Dilexi te 9).
Abstenerse de palabras que lastiman al prójimo
Al referirse al ayuno, una de las prácticas antiguas de la Cuaresma, que refieren al camino de abstinencia y conversión, el obispo de Roma recuerda que “sólo la austeridad hace fuerte y auténtica la vida cristiana”, como dijo san Pablo VI en una de sus catequesis.
Concretamente, el Papa León XIV exhorta a “abstenerse de utilizar palabras que afectan y lastiman a nuestro prójimo”, y para ello, invita a “desarmar el lenguaje, renunciando a las palabras hirientes, al juicio inmediato, a hablar mal de quienes están ausentes y no pueden defenderse, a las calumnias”.
“Esforcémonos, en cambio, por aprender a medir las palabras y a cultivar la amabilidad: en la familia, entre amigos, en el lugar de trabajo, en las redes sociales, en los debates políticos, en los medios de comunicación y en las comunidades cristianas. Entonces, muchas palabras de odio darán paso a palabras de esperanza y paz”, añade el Pontífice estadounidense.
Un camino compartido
Finalmente, el Papa pone en relieve la dimensión comunitaria de la Cuaresma y anima a realizar “un camino compartido, en el que la escucha de la Palabra de Dios, así como del clamor de los pobres y de la tierra, se convierta en forma de vida común, y el ayuno sostenga un arrepentimiento real”.
“Queridos hermanos, pidamos la gracia de vivir una Cuaresma que haga más atento nuestro oído a Dios y a los más necesitados. Pidamos la fuerza de un ayuno que alcance también a la lengua, para que disminuyan las palabras que hieren y crezca el espacio para la voz de los demás. Y comprometámonos para que nuestras comunidades se conviertan en lugares donde el grito de los que sufren encuentre acogida y la escucha genere caminos de liberación, haciéndonos más dispuestos y diligentes para contribuir a edificar la civilización del amor”, concluye el Papa León XIV.
Como lasallistas, ¿a qué nos comprometemos juntos en nuestras comunidades religiosas y educativas para hacer posible la escucha de los más pobres y el ayuno de las palabras que lastiman al prójimo en esta Cuaresma?