Tres tareas para las Organizaciones sin fines de lucro lasallistas

No son pocas las Organizaciones sin fines de lucro lasallistas que, en diversas partes del mundo, llevan adelante iniciativas solidarias a favor de los más pobres y vulnerables: programas de alimentación, reconstrucción de aulas, comedores sociales, asistencia jurídica gratuita, respuestas a emergencias, creación de cooperativas y, sobre todo, apoyo a la educación de los empobrecidos y exluidos

“Ustedes han escuchado los relatos más desgarradores, han secado sus lágrimas, han lavado sus heridas y, sobre todo, han estado ahí cuando nadie más tenía tiempo ni energía para hacerlo”, ha destacado el Hno. Armin Luistro, Superior General de los Hermanos de las Escuelas Cristianas, en su intervención durante Bridging the Gap, el primer encuentro internacional de Organizaciones sin fines de lucro lasallistas que se desarrolló en la Casa Generalicia, en Roma, del 23 al 26 de marzo. “Ustedes están en el corazón de la Misión Lasallista”, ha reconocido el Hno. Armin.

Para continuar tendiendo puentes de solidaridad, el Superior General ha propuesto tres tareas esenciales:

1. Educar para la justicia y la paz

“La labor de lograr la justicia, promover la paz o cuidar de nuestra casa común debe estar íntimamente ligada a la misión de la educación”, ha afirmado el Hno. Armin, al subrayar, inspirado en san Juan Bautista de La Salle, que “la misión lasallista es una sola” y, por tanto, “no debemos separar la misión de la educación de la labor de justicia y paz”. 

En otras palabras, “enseñamos justicia y aprendemos a convertirnos en agentes de justicia en nuestro mundo; oramos por la paz y nos esforzamos por convertirnos en instrumentos de la paz de Dios en la tierra”. Se trata de un asunto prioritario, pues “cuando la enseñanza no va de la mano de las obras de justicia, la educación no libera, sino que refuerza las mismas estructuras injustas que causan dolor y sufrimiento en nuestro mundo”.

2. Crear una comunidad de práctica

El Superior General parte de una constatación que “debería preocuparnos profundamente”: “las redes que causan daño y estragos los carteles de la droga, las redes de tráfico, el crimen organizado están más estrechamente conectadas, se coordinan de forma más estratégica y se refuerzan mutuamente más que las redes organizadas en torno al bien”. 

De ahí la necesidad de una “nueva perspectiva” para proyectarnos como “una red global de fundaciones interconectadas con una misión educativa compartida, para generar un mayor impacto global sobre la pobreza y la exclusión”. La invitación del Hno. Armin a que “caminemos más unidos hacia una visión compartida del mundo”, nos debe conducir a construir “una comunidad de organizaciones sin ánimo de lucro lasallistas”.

3. Soñemos juntos

Finalmente, el Superior General plantea algunas interpelaciones: “¿existe la oportunidad de unir nuestras mentes y nuestros corazones para trabajar juntos en un sueño común con repercusión mundial? ¿Podemos desarrollar un sistema en el que cada organización lasallista sin ánimo de lucro trabaje en el ámbito local, pero sueñe a escala global? ¿Ha llegado el momento de definir una iniciativa emblemática lasallista en torno a la cual podamos unirnos todos en los próximos 5 a 10 años?”.

“Tracemos nuevos caminos de esperanza. ¡Seamos el cambio que queremos ver!”, exhorta el Hno. Armin.