Un sueño compartido en Filipinas: los voluntarios lasalianos de los pueblos indígenas

El Programa de Voluntarios Lasalianos (LSVP, por sus siglas en inglés) celebra un hito. Los voluntarios de la 26.ª promoción del LSVP han superado con éxito el Examen de Habilitación para Docentes Profesionales de 2026. Este logro supone la culminación de años de dedicación al estudio, acompañamiento y sueños compartidos entre los voluntarios, sus comunidades indígenas y las numerosas personas que les han acompañado en este camino.

Estos nuevos docentes titulados representan una primicia histórica tanto para sus respectivas comunidades de pueblos indígenas como para la Familia Lasaliana. Brixster Bacao, de etnia tinguiana de Abra; Matilde Suklob, de etnia mangyan hanunuo de Mindoro Oriental; Me-an Antao, de etnia mangyan buhid de Mindoro Oriental; y Zyra No-oy, de etnia mangyan buhid de Mindoro Oriental, conforman este inspirador grupo. 

Todos juntos forman la primera promoción del Programa de Becas y Orientación para la Educación de los Pueblos Indígenas del centro De La Salle Lipa, así como la primera promoción de voluntarias de los pueblos indígenas en el Programa de Voluntarios Lasalianos.

El camino hacia este éxito se allanó gracias a la colaboración, la profunda confianza y un compromiso inquebrantable con la educación. Su trayectoria comenzó cuando las Hermanas del Espíritu Santo recomendaron a estos estudiantes a De La Salle Filipinas, lo que les garantizó sus becas universitarias en De La Salle Lipa. En julio de 2025 se graduaron, llevando consigo las esperanzas y los sueños de sus comunidades. En lugar de centrarse únicamente en prepararse para el examen de habilitación profesional de marzo de 2026, estos graduados eligieron el camino del servicio, regresando a su Lupaing Ninuno (tierra ancestral) como voluntarios a tiempo completo en el marco del Programa de Voluntarios Laslianos.

Durante su compromiso a largo plazo de diez meses, los voluntarios fueron enviados a la escuela Paaralang Mangyan na Angkop sa Kulturang Aalagaan (PAMANA KA) en San José, Mindoro Occidental. En el corazón de la misión del Programa de Voluntarios Lasalianos se encuentra el compromiso con una experiencia mutuamente transformadora. Para estas comunidades, ver a sus becarios regresar a casa para servir tras cuatro años de estudios universitarios supuso la culminación de un sueño largamente acariciado. Sobre el terreno, los voluntarios abordaron activamente las necesidades inmediatas de la escuela reforzando la alfabetización en inglés y filipino. 

Sin embargo, más allá de las clases académicas, su mera presencia en el aula y en la comunidad fue su mayor contribución, ya que se presentaron ante los jóvenes alumnos mangyan como modelos a seguir vivos de lo que es posible y alcanzable para su propio futuro.

Este hito no habría sido posible sin el esfuerzo colectivo de una comunidad solidaria. Expresamos nuestro más sincero agradecimiento a las Hermanas del Espíritu Santo, que creyeron en su potencial y les guiaron desde el principio; a De La Salle Lipa, por proporcionar una provechosa beca universitaria y servir de inspiración como lasalianos; a Paaralang Mangyan na Angkop sa Kulturang Aalagaan (PAMANA KA), por ofrecer un espacio para renovar y reavivar los sueños y aspiraciones de los pueblos indígenas; al equipo educativo del centro De La Salle Lipa para pueblos indígenas —Tr. Banny, Tr. Junette y Sir Butch—, por acompañarles en cada paso del camino; y a las distintas unidades y programas de De La Salle Filipinas, por su apoyo constante a estas personas. 

Como escribió en su día San Juan Bautista De La Salle: «Que se nos confíe la enseñanza de los jóvenes es un gran don y una gracia de Dios». Una vida. Vívela. ¡Hazte voluntario!