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“¡La guerra otra vez!”, lamentaba el Papa León XIV en la tarde del domingo 1 de marzo, ante los feligreses de la parroquia de la Ascensión de Nuestro Señor Jesucristo, en Roma, visiblemente consternado por el conflicto bélico en Oriente Medio, tras los ataques de Estados Unidos e Israel a Irán, así como la respuesta iraní que impacta a varios países de la región.

“Desde este momento estoy muy preocupado, y no sabemos por cuántos días durará, por la situación en Oriente Medio”, ha dicho el obispo de Roma, recordando que “debemos ser anunciadores de la paz de Jesús, que Dios quiere para todos”.

Orar por la paz

El Papa ha enfatizado, asimismo, en la necesidad de orar por la paz: “habrá que rezar mucho por la paz, y vivir en unidad, y rechazar la tentación de hacer daño al otro; la violencia nunca es la elección correcta”.

Antes, durante la oración del Ángelus en la Plaza de San Pedro, Robert Prevost también había manifestado su profunda preocupación por lo que está sucediendo en Oriente Medio y en Irán “en estas horas dramáticas”.

Detener la espiral de violencia

La estabilidad y la paz no se construyen con amenazas mutuas, ni con armas, que siembran destrucción, dolor y muerte, sino solo a través de un diálogo razonable, auténtico y responsable”, ha afirmado el Papa, haciendo un llamado urgente “a las partes implicadas para que asuman la responsabilidad moral de detener la espiral de violencia antes de que se convierta en un abismo irreparable” y como alternativa “ante la posibilidad de una tragedia de enormes proporciones”.

Que la diplomacia recupere su papel y se promueva el bien de los pueblos, que anhelan una convivencia pacífica, basada en la justicia. Y continuemos rezando por la paz”, apostilló León XIV.