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El pasado 18 de diciembre los medios del Vaticano anunciaban que la Iglesia tendrá 12 nuevos beatos: 11 mártires españoles y un laico argentino. Los mártires españoles fueron asesinados por odio a la fe durante la guerra civil española, entre 1936 y 1937, mientras que el argentino Enrique Ernesto Shaw falleció en 1962, fue exalumno del Colegio La Salle Buenos Aires (Argentina), padre de familia, empresario y ampliamente reconocido por su compromiso en diversas obras eclesiales.

Tras la noticia de la próxima beatificación de Enrique Shaw, “la comunidad educativa del Colegio La Salle Buenos Aires acompañó este camino de fe y testimonio a través de una celebración institucional junto a miembros de su familia, poniendo en valor su legado humano, cristiano y profesional”, según ha reseñado el Distrito Argentina-Paraguay en su sitio web.

El camino hacia la beatificación

Al autorizar la promulgación del decreto relativo al nuevo beato lasallano, el Papa León XIV da continuidad a la causa que, en su momento, había avalado su antecesor, el Papa Francisco, al declararlo venerable en abril de 2021

En enero de 2025, el milagro atribuido a la intercesión de Shaw, superó la instancia médica y la aprobación de la Comisión Teológica, de modo que el 17 de junio de 2025, la misma Comisión de Teólogos aprobó en forma unánime la oración de intercesión dirigida al candidato y los frutos de la misma en el milagro que se le atribuye, antes de dar su parecer favorable la comisión de obispos y cardenales del Dicasterio para las Causas de los Santos. 

Empresario, humanista y cristiano

Aunque nació en París, el 26 de febrero de 1921, Enrique Shaw se trasladó a Buenos Aires, tierra de origen de su familia, cultivando desde muy joven los valores de la fe católica. “Durante su paso por La Salle, cultivó su vocación espiritual y académica”.

Tras su paso por la Marina, donde aprovechaba los largos periodos de navegación para catequizar a los marinos, fue llamado a trabajar en la empresa familiar, destacándose por su sentido humanista y cristiano, aplicando los principios de la Doctrina Social de la Iglesia al mundo empresarial y estableciendo una relación fraternal de colaboración con sus trabajadores.

Se casó con Cecilia Bunge, con quien tuvo nueve hijos. Su compromiso con la Iglesia —como padre y empresario—, lo llevaron a vincularse a la Acción Católica y al Movimiento Familiar Cristiano, impulsando también varias asociaciones relacionadas con el mundo del trabajo y publicando conferencias, artículos y ensayos que dan cuenta de su compromiso social cristiano.

En este sentido, como ha subrayado el Distrito Argentina-Paraguay en su sitio web, “convencido de que el trabajo debía estar al servicio de la dignidad humana, [Shaw] promovió relaciones laborales basadas en el diálogo, la justicia y el respeto, incluso en contextos de fuerte conflictividad social”, al tiempo que también “promovió el salario familiar, relaciones laborales justas y fundó la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa, con el fin de llevar la Doctrina Social de la Iglesia al corazón de la economía”.

Falleció de cáncer el 27 de agosto de 1961. Ese mismo año en que había sido nombrado presidente de los Hombres de Acción Católica. Durante su enfermedad, cuando requirió transfusiones urgentes, los obreros de su empresa se ofrecieron para donar sangre. “Ahora soy feliz, ya que por mis venas corre sangre obrera”, fueron las palabras de Shaw en el lecho de su enfermedad.

Como Familia Lasallana damos gracias a Dios por el testimonio del próximo beato Enrique Shaw, exalumno del Colegio La Salle Buenos Aires. Su ejemplo de vida nos invita a fortalecer nuestro compromiso con la justicia social y la dignidad humana.