La visita pastoral del Superior General de los Hermanos de las Escuelas Cristianas, el Hno. Armin Luistro, al Distrito Norandino, junto con el Hno. Rafael Cerón, Consejero General, ha sido un “signo vivo de cercanía, animación y comunión fraterna que fortalece la identidad lasallista y renueva el compromiso con la misión educativa”, como lo ha expresado Jorge García, Administrador del Instituto San Carlos en Medellín (Colombia).
Educación y dignidad humana
Desde el mismo momento de su llegada al Distrito, el pasado 16 de enero, la experiencia de recorrer la Comuna 13, en el área metropolitana de Medellín, que hasta hace unos años fue sinónimo de violencia y ahora es un ejemplo de resiliencia y compromiso con una cultura de paz, cada uno de los encuentros desarrollados evocaron “que la educación al estilo lasallista es ir al encuentro del ser humano y darle las mejores herramientas para poder dignificar su vida”, según ha asegurado Jeison Julián Franco Medina, coordinador académico del Instituto San Carlos.

También fue un tiempo propicio para fortalecer la fraternidad y el sentido de comunidad, como se vivió al día siguiente, el sábado 17 de enero, cuando los Hermanos Armin y Rafael participaron en la Eucaristía de Toma de Hábito de los Hermanos Edinair Díaz y Luis Arbelio Moya, y la Profesión de los Primeros Votos Religiosos del Hno. David Pérez. El acto litúrgico tuvo lugar en la Fundación Autónoma De La Salle Casa de Encuentros, ubicada en Rionegro, a las afueras de Medellín, y contó con la presencia de los Hermanos del Distrito, la comunidad lasallista, familiares y amigos.
El Movimiento Levadura en Istmina
Con todo, el encuentro con varias comunidades indígenas, especialmente los Wounaan, en el municipio de Istmina —ubicado en el departamento del Chocó, a orillas del río San Juan en el Occidente del país—, fue uno de los momentos más significativos de la visita del Hermano Superior General.
Allí tuvieron la posibilidad de conocer diversas iniciativas que se inscriben en la perspectiva del Movimiento Levadura impulsado por el Instituto, y que apuntan a la formación de maestros indígenas y a la promoción de niñas, niños y jóvenes indígenas. Asimismo, acompañaron otros proyectos implementados por La Salle en la región, como el taller de madres costureras y el Internado Villa La Salle, entre otros, visitando las instalaciones de estas obras educativas y sosteniendo reuniones con líderes religiosos y de comunidades afros e indígenas, a fin de proyectar acciones que fortalezcan la presencia lasallista desde el servicio y la entrega a los más necesitados y vulnerables.
A su regreso a Medellín, el martes 20 de enero, los Hermanos Armin y Rafael visitaron las instalaciones del Colegio San José De La Salle, primera obra educativa lasallista fundada en Colombia, en 1890, donde compartieron con los estudiantes, colaboradores y los Hermanos del Distrito, a través de un conversatorio que se tornó en un momento propicio para intercambiar sobre las realidades de la Pastoral Juvenil y Vocacional, la Pastoral de Formación y Asociación, la Pastoral Administrativa y la Pastoral Pedagógica. Estos espacios permitieron socializar la forma en la que se viene desarrollando el Plan Estratégico Distrital, propuesto liderado por el Hno. Luis Bernardo Bolívar, Visitador del Distrito Norandino.
Finalmente, los Hermanos participaron en la inauguración del nuevo bloque de bachillerato del Colegio La Salle Envigado, una edificación moderna de 5.000 m², distribuida en seis pisos, y diseñada para facilitar el aprendizaje, el encuentro y la formación integral de los estudiantes.
Durante las horas de la tarde, el Hno. Armin y el Hno. Rafael se trasladaron hasta la Corporación Universitaria Unilasallista, donde visitaron su sede, incluyendo la Clínica Veterinaria Néstor Suárez. Allí se celebró también la reunión con los Hermanos del Consejo de Distrito.
De esta manera culminó la visita pastoral del Hermano Superior General, que incluyó diversos encuentros con Hermanos —también con los Hermanos mayores del Distrito—, jóvenes y niños, colaboradores, agentes de pastoral y líderes académicos y administrativos, que del 16 al 21 de enero, compartieron desde la escucha, la empatía, la fraternidad y la pasión por educar humana y cristianamente a las nuevas generaciones en las obras del Distrito Norandino.
“La visita del Hermano Superior General Armin Luistro nos deja una enseñanza que nos interpela profundamente. Como cristianos católicos estamos llamados a conectar nuestra vida con Dios, con el entorno, con el hermano y con la casa común (…). Hoy este mensaje resuena con fuerza: ¡Todo está conectado! Nuestra fe, nuestra misión educativa y nuestra fraternidad no pueden vivirse por separado”, concluyó Camilo Ceballos, Coodinador de Pastoral Juvenil y Vocacional del Colegio La Salle Bello, en Medellín.
* Artículo y video elaborados con la colaboración del Distrito Norandino.

