El último Cluster visit que reunió a un grupo de Hermanos y Colaboradores lasallistas que lideran la Misión Lasallista en varias Regiones y diversos Distritos, a nivel global, fue una ocasión propicia para compartir algunas buenas prácticas. En esta primera entrega compartimos tres de ellas.
Trabajar en red
“En el Distrito lasallista de Bogotá nos hemos preocupado por trabajar juntos en Red”, afirma su Visitador, el Hno. Cristhian Díaz. “Sabemos muy bien que el conocimiento pedagógico es importante; el conocimiento didáctico también; así como el conocimiento religioso”, y por eso “queremos promover cada vez más ese compartir de conocimientos”.
De este modo, el trabajo en red posibilita “llevar educación de calidad a muchos lugares, especialmente los más alejados, donde servimos a niños, jóvenes y adultos”, agrega el Hno. Cristhian, para lo cual el Distrito cuenta con “un grupo de maestros comprometido con estas realidades educativas”.
Interculturalidad y “polinización cruzada”
En el Distrito de Europa Central han sido muy inspiradores los encuentros donde “se reúnen personas diferentes de equipos de animación”, para compartir la misión desde “el intercambio intercultural y lo que se ha venido denominando ‘polinización cruzada’”, comenta Julia Mayer, subrayando que es así como “todos aprendemos a partir de las distintas realidades”.
Por su parte, Thomas Capka destaca que estos espacios de son propicios para abordar diversas temáticas como “la vocación, la Asociación Lasallista, cuestiones de formación y, de modo especial, los procesos sinodales de decisión” que conducen a “avanzar más en esta forma sinodal de liderazgo en el mundo lasallista”.
1La Salle
Finalmente, el Visitador del Distrito del Congo-Kinshasa, el Hno. Pie Nsukula Bavingidi destaca que, en comunión con el Instituto, “acogemos y ponemos en práctica la iniciativa 1La Salle”, que equivale a asumir que “somos uno en La Salle”.
De ahí que para los lasallistas de su Distrito “1La Salle quiere decir que nos damos la mano para sostener juntos y por asociación la Misión Educativa Lasallista, y cuando nos damos la mano, no dejamos a nadie atrás y nos volvemos fuertes (…) para mantener encendida la llama de la misión en el Congo-Kinshasa”, concluye el Hno. Pie.

