Bajo el enfoque de “Inversiones Católicas Responsables” (CRI, por su sigla en inglés), la firma Christian Brothers Investment Services (CBIS) ha decidido desinvertir y excluir de sus portafolios a “aquellas empresas cuya actividad principal consista en la propiedad, la explotación o la gestión de prisiones privadas o centros de detención”. La decisión entró en vigencia desde el pasado 30 de junio e incluye la desinversión en CoreCivic y GEO Group, que formaban parte del fondo CRI Small Cap y de los fondos U.S. CRI Magnus.
Desde 2019 el equipo de CRI ha colaborado con inversores católicos para promover los derechos humanos y la justicia restaurativa en favor de las personas encarceladas o detenidas en centros propiedad de CoreCivic y GEO Group o gestionados por estas empresas. “Esta iniciativa formaba parte de nuestro esfuerzo más amplio por promover una ecología integral basada en la dignidad humana, la justicia y el cuidado de nuestra casa común”, explica Jeffrey McCroy, Presidente y Director Ejecutivo de CBIS.
La decisión de desinvertir
En este sentido, si bien esta inversión ha contribuido por varios años a mejorar la situación de las personas encarceladas, las personas detenidas y el personal penitenciario, los análisis recientes han permitido constatar que, lamentablemente, el modelo de negocio de las prisiones privadas ha cambiado: la detención de inmigrantes se ha convertido en una fuente cada vez más importante de crecimiento e ingresos para los operadores de prisiones privadas.
Al mismo tiempo, los cambios a nivel federal han debilitado significativamente desde entonces los mecanismos de supervisión, incluidas las oficinas responsables de examinar las denuncias sobre la detención, las cuestiones relacionadas con los derechos civiles, las deficiencias en la atención médica y las muertes bajo custodia.
“Por estas razones, CBIS ha llegado a la conclusión de que seguir invirtiendo en el sector penitenciario privado ya no es compatible con la doctrina social católica ni con nuestro enfoque de inversiones responsables católicas”, asevera el Presidente y Director Ejecutivo de CBIS.
Fidelidad a la enseñanza social de la Iglesia
Inspirada en la tradición y en los valores lasallistas, CBIS —con sede en los Estados Unidos y en Italia— integra la perspectiva de fe y las finanzas, en orden a la misión de la Iglesia en el mundo de hoy. En consecuencia, la estrategia de inversión CRI ha sido diseñada específicamente para ayudar a los inversores a obtener una rentabilidad financiera sólida sin dejar de ser fieles a las enseñanzas social de la Iglesia católica.
De ahí que, siguiendo las orientaciones de la Iglesia, aun cuando la colaboración con empresas en las que el diálogo y la acción pueden generar un cambio cuantificable es uno de los pilares de CBIS, también es cierto que “cuando las circunstancias lo justifican, recurrimos a la exclusión y la desinversión”, como explica Jeffrey McCroy.
Para el Hno. Sergio Leal, Ecónomo General del Instituto de los Hermanos de las Escuelas Cristianas, esta decisión también es coherente con los planteamientos de Mensuram Bonam, el documento de la Academia Pontificia de Ciencias Sociales, publicado en 2022, que ofrece medidas basadas en la fe para inversores católicos.
“Mensuram bonam nos aporta claridad en los criterios de inversiones coherentes con la fe, desde las ‘tres e’, haciendo un llamado al compromiso (engage) con la solidaridad, la dignidad humana, el bien común y la ecología integral; un llamado a asumir políticas de mejora (enhance) que contribuyan al desarrollo integral; pero también un llamado a la exclusión (exclude) que nos lleva a desinvertir y evitar contradicciones éticas frente a la doctrina social de la Iglesia, como ha ocurrido en este caso”, concluye el Ecónomo General.

