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La Salle Global | México |
Con información de la Oficina de Comunicaciones del Distrito México Norte.

Más que una institución, La Salle quiere ser una comunidad.  Con esa convicción, 60 jóvenes de las 6 universidades del Distrito México Norte se dieron cita en la comunidad lasallista de El Salto, Durango, la cual es una obra de educación no formal que busca acompañar el desarrollo humano-espiritual y sustentable de comunidades rurales localizadas en esa zona de poca conectividad en el norte de México.

Juntos inauguraron el primer encuentro masivo de jóvenes lasallistas desde el inicio de la pandemia del COVID-19.  Fue una experiencia de encuentro, de crear fraternidad, de buscar ser jóvenes que trascienden e impactan positivamente la vida de muchos; de soñar con proyectos que dan respuesta a la sed de justicia social entre las personas que les rodean y a generar compromisos de envolver a sus propias casas de estudio en ese ritmo que busca abrir espacios de interioridad, servicio y discernimiento.

Estos son dos testimonios de dos participantes del encuentro.
(Lee más testimonios en la página del Distrito México Norte)

Definitivamente lo que más me gustó de esta experiencia fue su gente. Me impresionó la comunidad lasallista de El Salto con un deseo de servir impresionante y cautivador, ese deseo de servir que llama a servir y que te deja con “la piel de gallina”[1].

Me impresionó aún más la gente originaria de El Salto a la que tuve el honor de conocer, gente luchadora, apasionada y trascendente. Conocí a una señora mayor de edad quien no tuvo miedo de emprender su propio negocio, a un papá que perdió a su hija y quien de la mano de Dios está saliendo adelante, a un joven que desde los quince años sirve como sacristán de su pueblo y un señor de setenta y un años que ha viajado por una gran cantidad de países dando conferencias, en contra de todo lo que se esperaba de él.

Ellos, ellos son personas admirables que con su ejemplo de vida nos motivan a continuar nuestra lucha y crear una comunidad que trasciende.

Leticia Oyervides Arjona
Universidad La Salle Saltillo
Ing. Ambiental y Seguridad Industrial, 3er semestre

[1] Expresión que indica una reacción corporal que se asocia a las emociones intensas, algo similar a un escalofrío con una connotación positiva. Se utiliza también la expresión “se eriza la piel”.

Gran experiencia la del Desafío La Salle 2022, ayudándome a afianzar todavía más mi vocación. Representando al Centro de Estudios Superiores La Salle, viví estos días de la mejor manera y teniendo varios años como alumno de diferentes Universidades Lasallistas, es la primera vez que asisto a un evento de esta índole, enriqueciendo mi ser lasallista rodeado de muchos jóvenes compartiendo el ideal del liderazgo al estilo de La Salle.

Lo que más resalto es que, gracias a todas las conferencias recibidas girando en torno al sentido de vida y trascendencia, además del trabajo que se realiza en la comunidad de El Salto, pude darme cuenta del gran deseo que tengo de servir al prójimo, al más necesitado, marginado, de las periferias. Esta experiencia me ha servido para encontrar un nuevo motivo para ser Hermano de La Salle en una comunidad que trasciende.

Hno. Fernado Ciscomani Larios
Centro de Estudios Superiores La Salle, Monterrey
Lic. en Educación, 3er semestre